Carolina acusa a su suegra de ser una persinada que mete su cuchara donde no la llaman y dice que exagera al decir que sólo utilizó a Moisés para tener un hijo. Carolina quiere que su suegra entienda que su gusto por las mujeres no tienen nada que ver con el cuidado de su hijo. Carolina acepta tener encuentros con otras mujeres, pero niega que sea mala idea hacerlo dentro de su casa, donde vive su esposo y su bebé. ¿Cuidará adecuadamente a su bebé?