Tras semanas de evaluación y entrevistas, la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados aprobó este martes, por unanimidad, la terna oficial de la cual emanará el próximo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Con este paso, inicia formalmente el proceso para sustituir a David Colmenares Páramo, cuya gestión ha estado marcada por intensos debates sobre la independencia del órgano fiscalizador.
Los nombres que podrían sustituir a David Colmenares en la ASF
Los tres perfiles seleccionados, quienes obtuvieron las calificaciones más altas en el proceso de evaluación técnica y profesional, son:
- Aureliano Hernández Palacios Cardel
- Elizabeth Barba Villafán
- Luis Miguel Martínez Anzures
La prueba de fuego: La mayoría calificada
El dictamen ha sido turnado de inmediato a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. El siguiente paso es llevar los nombres al Pleno, donde se librará la verdadera batalla política. Para que uno de estos tres aspirantes se convierta en el nuevo Auditor Superior, requiere del voto de las dos terceras partes (mayoría calificada) de los diputados presentes.
Este requisito constitucional obliga a las fuerzas políticas, especialmente a Morena y sus aliados, a buscar consensos con la oposición, ya que el cargo de Auditor no puede ser decidido por una mayoría simple. El elegido asumirá la titularidad de la ASF para un periodo de ocho años, abarcando del 2026 al 2034, una responsabilidad que implica auditar el gasto público del cierre de este sexenio y la totalidad del próximo.
El fin de la era Colmenares en la ASF
La salida de David Colmenares Páramo ocurre en un momento crítico para la fiscalización en México. Su sucesor o sucesora tendrá el desafío inmediato de recuperar la confianza ciudadana en la ASF y garantizar que las auditorías de cumplimiento, financieras y de desempeño se realicen sin sesgos políticos, en un contexto donde la transparencia es la demanda principal de la sociedad civil.
El nuevo Auditor heredará carpetas de investigación pendientes sobre megaobras y programas sociales. La pregunta clave es si el perfil elegido tendrá la autonomía para señalar irregularidades en el gasto de la actual administración.