El pasado 16 de enero, la tranquilidad de los padres de familia del Destiny Development Center en Inglewood, California, se rompió tras la difusión de un video donde se observa a una maestra de la guardería lanzando violentamente un zapato a una niña de tan solo 5 años.

La agresión, que provocó el llanto inmediato de la menor, ocurrió en presencia de otras dos empleadas que no intervinieron para proteger a la pequeña ni recriminar la acción.

Cámaras de seguridad captaron agresión de la maestra

El video, calificado como "perturbador" por la comunidad, muestra el instante exacto en que la encargada del grupo pierde el control y arroja el calzado directamente hacia la niña. Lo que más ha indignado a la opinión pública no es solo el golpe físico, sino el impacto emocional en una menor que se encontraba bajo el supuesto cuidado de profesionales.

La reacción de la niña, sumida en un llanto profundo, evidencia el miedo y la vulnerabilidad a la que fue expuesta dentro del salón de clases.

Padres indignados con la guardería

Kira Townsend, tía de la menor afectada, expresó su horror no solo por el zapato lanzado, sino por la actitud de las otras trabajadoras presentes. Para la familia, el hecho de que nadie se moviera para auxiliar a la niña sugiere que este tipo de conductas eran toleradas o habituales en el lugar.

"Su reacción me demuestra que se sentían cómodas con lo que hacían", señaló Townsend, cuestionando cómo es posible ver un abuso y no levantar la voz para detenerlo.

La respuesta de la guardería: "Fue una mala contratación"

Danielle Williams, directora del Destiny Development Center , salió al paso de las críticas asegurando que lo ocurrido no representa los valores de su institución. En sus declaraciones, Williams atribuyó el incidente a una "mala contratación" y afirmó que, tras décadas trabajando con menores, su compromiso con el bienestar infantil sigue intacto.

Para los padres de familia, el despido de las involucradas es solo el primer paso en un proceso que debe garantizar seguridad total.

Autoridades en California inician investigación

El Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles ya tiene el caso en sus manos. Los detectives están analizando el material audiovisual y entrevistando a los padres de otros menores para determinar si hubo incidentes previos que no fueron reportados.

La familia de la niña de 5 años ha sido clara en su postura: no descansarán hasta que las tres mujeres enfrenten consecuencias legales, buscando sentar un precedente que impida que personas violentas tengan acceso a centros educativos.

El debate sobre la seguridad en las guarderías

Este caso ha reavivado la preocupación de los padres sobre los filtros de confianza y supervisión en las estancias infantiles. La tía de la víctima recordó que, al inscribir a un niño en una escuela, se espera que sea tratado con amabilidad y protección, algo que desapareció por completo en este video.

La comunidad de Inglewood ahora pide una revisión más estricta de las licencias de operación y una vigilancia constante para asegurar que los salones de clase sean, en verdad, espacios seguros.