Acompañados de sus tenabaris, sonaja, coyolis, vestimentas de colores y con máscaras elaboradas en cuero, los judios de Tehueco se suman con profunda devoción a la tradición de Semana Santa 2026, en el municipio de El Fuerte, en Sinaloa. Adentrándose en una experiencia de fe y espiritualidad que honra a los santos mediante la danza.
Las comunidades aledañas a Tehueco también se suman a la tradición, cruzando el río a través de pangas para llegar hasta la iglesia y poder unirse a la celebración que suele extenderse por días y noches enteras.
”Los judíos somos diablos que andamos siguiendo a Jesucristo”: El legado espiritual de la cultura Mayo-Yoreme en Tehueco
Los descendientes de la cultura Mayo-Yoreme señalan que esta tradición tiene más de 500 años, pues además de una celebración, es una expresión profunda de fe, arraigada en la religión católica, y en la identidad del pueblo.
Aunque los protagonistas de esta tradición son los judíos, las familias de Tehueco también desempeñan un papel importante en las celebraciones de Semana Santa, integrándose de manera gradual en las actividades, acompañando el recorrido hacía la iglesia de todos los santos.
“Los judíos somos diablos que andamos siguiendo a Jesucristo para crucificarlo (...) Los judios no deben de saludar con la derecha, es con la zurda. Todo lo tienen que hacer con la zurda”, compartió el señor José Peñuelas Torres, mandón de judios, para una entrevista con Azteca Noticias.
Los judíos señalan que su tradición es pura, ya que hasta la fecha mantienen vigente que las mujeres no pueden vestirse de judios como en otras comunidades.
El profundo significado de las mandas en Tehueco
Mientras algunos danzan con devoción, otros expresan su agradecimiento, cumpliendo sus mandas y arrodillándose como un acto de fe y gratitud por las bendiciones recibidas.
“La manda no es mía (...) Es de un primo de mi esposa, pero como él está imposibilitado, yo ahorita estoy cargando la cruz por él”, contó Rey Evaristo Apodaca, futuro mandón de Judíos.
Las mandas constituyen uno de los elementos más importantes para las familias y los judíos, ya que representan un compromiso de fe, generalmente asociado a la petición de salud ante la enfermedad, donde la esperanza y la devoción se entrelazan con la obligación de cumplir las promesas hechas.