Para muchos venezolanos, la salida de Nicolás Maduro no es solo una noticia política, es el cierre de un capítulo marcado por el miedo. Vicente García y Martín Paz, dos exconcejales que se atrevieron a alzar la voz, recuerdan hoy cómo el la dictadura chavista intentó silenciarlos con órdenes de aprehensión y montajes judiciales.

Ambos tuvieron que escapar de su tierra tras denunciar ante el mundo, incluso en el Vaticano, la crisis humanitaria que asfixiaba a su nación, convirtiéndose en rostros del exilio que hoy miran con esperanza hacia el futuro.

Montajes y cárcel: La receta de la dictadura chavista

Vicente García vivió en carne propia la “justicia” del régimen. Su delito fue denunciar; la respuesta del gobierno fue un audio falso. “Dicen que soy un golpista profesional”, relata Vicente, explicando cómo utilizaron un montaje de voces para enviarlo a prisión.

Según su testimonio, el año 2014 marcó un punto de no retorno, con una represión que dejó 43 fallecidos y miles de procesados, dejando claro que el diálogo no era una opción para una administración que, asegura, solo llevó al país a la ruina económica .

Venezuela en crisis económica severa

Por su parte, Martín Paz describe una realidad donde la delincuencia se institucionalizó. Con casi 15 millones de armas circulando en una población de 30 millones, la vida cotidiana se volvió una ruleta rusa.

Martín denuncia que el venezolano común se quedó sin qué comer y sin artículos básicos, mientras la inseguridad se convertía en la norma. Para él, sobrevivir en Venezuela era enfrentarse a un sistema que premiaba la violencia y castigaba el pensamiento libre.

El refugio en México y el costo del exilio

Martín encontró en México un lugar para resguardarse. Aunque tuvo que abandonar la política activa para sobrevivir, su corazón y su familia permanecieron en Venezuela. Para él, el exilio ha sido una pausa dolorosa, observando desde la distancia cómo su país se deterioraba. La noticia de la salida de Maduro ha sido recibida por él como una “bocanada de aire fresco”, una señal de que el sacrificio de años fuera de casa podría estar cerca de rendir frutos.

Homenaje a presos políticos de dictadura chavista

Más que una victoria política, Martín Paz ve este momento como un acto de justicia para las víctimas. “Este primer paso hacia la libertad es para todos los que cayeron”, afirma.

Su mensaje va dedicado a los presos políticos , a los asesinados en las protestas y a quienes perdieron la vida buscando democracia. Para estos opositores, el camino que sigue no será fácil, pero la caída de la figura principal del régimen es el cimiento necesario para reconstruir la libertad que les fue arrebatada.