Nos hackearon. Bueno, al Gobierno. Resulta que se filtraron bases de datos de 25 instituciones públicas. ¡Háganme ese favor!

Entre estas instituciones está el SAT, el IMSS-Bienestar , el Partido Morena, gobiernos estatales, municipales y dependencias de justicia. Bueno, hasta bases de datos del DIF.

Lo delicado es que no solamente se filtraron nombres, direcciones y números telefónicos. No, también se filtraron CURP, RFC y datos biométricos; o sea, huellas dactilares y hasta lectura de iris.

Hay algo más grave: el Gobierno ya reconoció el hackeo, pero no ha avisado a nadie. O sea, ni cómo te enteres, ni cómo te protejas.

¿Cómo saber si tu información se fue en esta filtración de datos?

Puedes empezar a recibir correos, llamadas o mensajes del SAT, de algún banco o del IMSS pidiendo que verifiques tu información, o te pueden empezar a aparecer trámites que tú, simple y sencillamente, no has hecho.

¿Cómo te proteges?

  1. Número uno: No des información y no compartas datos ni por llamadas ni por WhatsApp. No des clic a ninguna liga que te parezca sospechosa.
  2. Punto número dos: Empieza desde ya a cambiar contraseñas de redes sociales y de tus aplicaciones de banco. Todo lo que tenga información sensible tiene que estar doblemente verificado.

En pocas palabras: cambia todas tus contraseñas y activa todas tus alertas. Y ojo, comparte esto, porque ni te avisan ni te protegen.

¿Cómo fue el hackeo de datos a distintas instituciones del Gobierno Federal?

Detrás de este hackeo está Cronus, un grupo de hackers cuya especialidad es entrar por donde nadie está mirando. No entraron por la puerta principal; entraron por una puerta chiquita y después abrieron todas las demás. Eso explica por qué hackearon no una, sino 25 dependencias de gobierno.

Hackearon el sistema, se movieron en el sistema, observaron, vigilaron y después robaron toda la información. 23 terabytes de datos: CURP, RFC, nombres, números telefónicos e historiales completos de 36 millones de personas.

No lo hicieron en una noche. Este robo lo hicieron en días, en semanas, y el Gobierno no se dio cuenta.

No es la primera vez que Cronus hackea una plataforma de gobierno; lo han hecho anteriormente con gobiernos estatales, municipales... bueno, hasta con la policía. Y lo hacen precisamente para demostrar que no saben cuidar nuestros datos.

Lo cierto es que hoy tu información está circulando y en manos de quién sabe quién. Tu información está siendo utilizada para robarte, estafarte, extorsionarte y para cometer delitos a tu nombre.