En plena ceremonia oficial del Año Nuevo Lunar en Tainan, un líder religioso vomitó inesperadamente y salpicó al presidente de Taiwán, Lai Ching-te. El incidente ocurrió durante la tradicional entrega de sobres rojos en un templo local y quedó grabado en video.

Las imágenes muestran el momento en que el religioso, mientras escuchaba un discurso, palidece, intenta cubrirse la boca con las manos y no logra contener el vómito, por lo que parte del líquido alcanzó la ropa del mandatario, obligando a detener brevemente el acto.

Ceremonia es pausada tras accidente del líder religioso con el presidente de Taiwán

El episodio se registró en el Templo de Guerra de los Ritos de Sacrificio, sede de una de las actividades tradicionales del calendario lunar. La visita presidencial formaba parte de las celebraciones por el cambio de ciclo anual.

El acto se interrumpió mientras colaboradores atendían al líder religioso, identificado como Lin Pei-huo, quien presentó el malestar repentino frente a los asistentes.

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¿Cómo reaccionó el presidente Lai Ching-te?

El mandatario de Taiwán se acercó de inmediato para asistirlo, dejando de lado el protocolo. Lai, quien tiene formación médica, permaneció junto al afectado mientras se evaluaba su estado.

Más tarde, el mandatario explicó a los presentes que familiares del líder religioso habían contraído recientemente norovirus y que ese virus podría haber provocado el episodio.

¿Se cancelaron las celebraciones del Año Nuevo Lunar en Tainan tras accidente?

Tras aplicar las respectivas medidas de higiene, la actividad continuó sin que se reportaran personas afectadas. El presidente permaneció en el lugar y el programa siguió con normalidad.

El hecho coincidió con el cierre del “Año de la Serpiente” y el inicio del “Año del Caballo” en el calendario lunar, una fecha que tradicionalmente moviliza a miles de personas hacia los templos en Taiwán.

El incidente ocurrió ante decenas de asistentes y fue difundido masivamente en redes sociales en cuestión de horas, generando comentarios dentro y fuera de Taiwán. Aunque el episodio fue breve, marcó uno de los momentos más inusuales registrados durante las celebraciones del Año Nuevo Lunar en la isla en los últimos años.