La Escuela Nacional Preparatoria N.º 2 "Erasmo Castellanos Quinto" ha tomado la determinación de suspender todas sus actividades académicas y administrativas para este martes 17 de febrero. La medida, anunciada por las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), responde a una combinación de factores ambientales que ponen en riesgo la salud de la comunidad estudiantil y docente.
Suspenden clases por entorno afectado por el humo
El motivo principal de esta decisión es el humo derivado de un incendio de pastizales registrado en las cercanías del plantel. De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la institución, el siniestro ha generado densas columnas de humo que se han desplazado hacia las instalaciones, dificultando la visibilidad y, lo más preocupante, comprometiendo la calidad del aire en los salones de clase y áreas comunes.
#IMPORTANTE | La Preparatoria 2 de la UNAM suspendió clases para este martes 17 de febrero.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 17, 2026
El plantel dio a conocer que fue por el humo generado por un incendio de pastizales y por la contingencia ambiental.https://t.co/axwViHZD6w pic.twitter.com/3hq5waP95T
A pesar de los esfuerzos de los cuerpos de emergencia por controlar el fuego en las zonas verdes aledañas, la persistencia de las partículas suspendidas obligó a los directivos a priorizar la seguridad física de los alumnos y el personal administrativo.
Contingencia ambiental Fase I
A la problemática local generada por el incendio, se suma un panorama regional más complejo: la contingencia ambiental que se encuentra activa en la zona. La acumulación de contaminantes, sumada a las emisiones directas del incendio, crea un ambiente hostil para cualquier tipo de actividad física o académica prolongada.
Las autoridades universitarias destacaron que la decisión de cerrar las puertas del plantel este martes no es aislada, sino que obedece a un estricto protocolo de protección civil. "En atención a la situación actual y considerando los niveles de contaminación registrados, se determinó que no existen las condiciones óptimas para el desarrollo de las labores cotidianas", señala el documento difundido por la UNAM.
Medidas y protocolos de seguridad ante presencia de humo
Ante este escenario, la dirección de la Preparatoria 2 ha hecho un llamado enérgico a su comunidad para que se mantengan informados a través de los canales oficiales y sigan al pie de la letra los protocolos de seguridad. Entre las recomendaciones generales para quienes residen o transitan cerca de la zona afectada se encuentran:
* Evitar actividades al aire libre.
* Mantener ventanas y puertas cerradas para impedir el paso del humo.
* Hacer uso de cubrebocas en caso de exposición inevitable al exterior.
Se espera que, una vez que el incendio sea sofocado en su totalidad y las autoridades ambientales reporten una mejora en la calidad del aire, las actividades se reanuden de manera habitual. No obstante, la UNAM ha enfatizado que la reapertura dependerá exclusivamente de la evolución de las condiciones climáticas y de la dispersión de los contaminantes.
¿Qué le pasa al cuerpo al inhalar humo?
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el humo es una mezcla compleja de gases y partículas finas que, al ser inhaladas, penetran profundamente en los pulmones. Estas partículas microscópicas pueden causar inflamación inmediata en las vías respiratorias, lo que provoca síntomas como tos, sibilancias y dificultad para respirar, incluso en personas sanas. Además, el humo contiene monóxido de carbono, un gas que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno a los órganos vitales, lo que puede derivar en mareos, dolor de cabeza y fatiga extrema.
A largo plazo o ante una exposición intensa, la inhalación de humo puede agravar condiciones preexistentes como el asma o la insuficiencia cardíaca congestiva. Los CDC advierten que el estrés que el humo genera en los pulmones y el corazón puede desencadenar ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares en poblaciones vulnerables. Incluso en exposiciones breves, la irritación de los ojos, la nariz y la garganta es común, ya que los químicos presentes en el humo actúan como irritantes directos sobre las membranas mucosas, debilitando la respuesta inmunitaria local contra infecciones respiratorias.