Parece que el imperio contraataca , una vez más, con cargo al bolsillo de todos los mexicanos. La Suprema Corte ha decidido cerrar el 2025 con un "regalito" de 252 millones de pesos para renovar una flota de 571 vehículos. Entre ellos, destacan nueve Jeep Grand Cherokee con blindaje de alto nivel que, entre seguros, tenencias y mantenimiento, terminan costando casi 3 millones de pesos cada una.
Ayer, en un intento absurdo por defender lo indefendible, la Corte ofreció una explicación que terminó siendo una confesión de su propia decadencia. Lo que empezó como una justificación de austeridad acabó en patadas de ahogado y de chismes, situación completamente impropia del máximo tribunal del país.
Los ministros, acorralados por el escándalo de los 250 millones, intentaron desviar la atención acusando a la administración anterior de un presunto saqueo. El ministro Arístides Guerrero denunció con tono de tragedia que los exministros se llevaron camionetas y obras de arte.
Pero si señaló tal hecho como un "crimen atroz", supongo que ya interpuso las demandas penales correspondientes contra quien resulte responsable, ¿verdad? Porque si no hay denuncia, solo hay chisme. Y para empeorar el asunto, el propio presidente de la Corte, Hugo Aguilar, tuvo que salir a corregirlo: no se las robaron, las compraron porque está "normado". Más que aclarar, fueron hundieron la confianza que se les tenía.
Austeridad… pero blindada
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 26, 2026
Se gastaron casi 20 millones de pesos en nueve camionetas de lujo blindadas para ministros de la SCJN… y ahora dicen que siempre no las van a usar.
🤹♂️ Justificaciones, culpas al pasado y cero claridad sobre su destino.
🚨 Spoiler: ya las pagamos… pic.twitter.com/hFcVmLWX5w
Ministros de campaña, no de Justicia
La justificación del ministro Arístides Guerrero es una joya del cinismo; dice que necesitan estas fortalezas rodantes de 3 millones de pesos porque no son "ministros de escritorio, sino de territorio" y piensan visitar distintas comunidades.
Yo me pregunto: ¿Desde cuándo un Ministro de la Suprema Corte necesita recorrer el país como si estuviera en campaña electoral? Su trabajo es leer expedientes, analizar la Constitución y dictar sentencias, no andar haciendo mítines como cualquier político. Están confundiendo, por voluntad o por ignorancia, la impartición de justicia con el proselitismo político.
Los ministros afirmaron que devolverán las camionetas, pero esto genera más dudas que certezas. Estas camionetas ya no podrán ser devueltas tan fácil; han sido modificadas, perforadas y alteradas para instalarles el blindaje. ¿Cómo, cuándo y qué será del dinero?
Cambio de dueños, no de vicios
Al final, la verdad cae por su propio peso: la Reforma Judicial que tanto fue presumida no fue para mejorar la justicia, fue para cambiar de dueños. Los vicios siguen intactos: la gasolina pagada, los viajes, los sueldos de lujo y las camionetas blindadas. Lo único que cambió es que ahora los que se sirven del banquete son los mismos que antes se quejaban de los que estaban sentados en la mesa.
Tenemos un Poder Judicial que ya no es independiente, pero que sigue siendo igual de costoso. Es una burla que utilicen una conferencia de prensa para "chismear" sobre el pasado mientras autorizan gastos millonarios en el presente. La opulencia ahora viste de otra toga—también carísima—, pero el desprecio por el dinero de los ciudadanos sigue siendo exactamente el mismo.