Tras la explosión y el incendio en el bar Le Constellation en Crans-Montana, en Suiza, algunos de los heridos que sufren graves quemaduras deben recibir injertos de piel en hospitales especializados. Un médico explicó cómo es este cuidadoso procedimiento.
El centro Unfallkrankenhaus (UKB) de Berlín recibió a un joven de 18 años herido tras el siniestro ocurrido en el centro nocturno durante la fiesta de Año Nuevo 2026 . El paciente sufrió quemaduras en más del 20% del cuerpo y además tiene lesiones por inhalación, explicó Leila Harhaus-Waehner, directora de la Clínica de Mano, Replantación y Microcirugía, y de la Clínica de Quemaduras Graves y Cirugía Plástica del UKB.
El futuro de los sobrevivientes: secuelas y rehabilitación tras la tragedia de año nuevo
La especialista añadió que removieron el tejido quemado y están por trasplantar, pero existe un problema, ya que hay quemaduras de tercer grado en las manos del paciente, por lo que podría requerir de cirugías posteriores.
“El problema en este caso es que tiene quemaduras de espesor profundo en ambas manos y esto afectará su futuro de manera relevante porque la piel trasplantada tiende a desarrollar cicatrices y contracturas. Por lo tanto, necesitará una larga rehabilitación en la fase de tratamiento”, detalla Harhaus-Waehner.
Más allá de la piel: por qué las quemaduras del incendio en Suiza son una "enfermedad sistémica"
Harhaus-Waehner explica que la gravedad de las quemaduras depende de la superficie afectada, ya que esto “no es solo una enfermedad de la piel, sino que inmediatamente afectan todos los otros sistemas de órganos como los pulmones, los riñones, por lo que se convierte rápidamente en una enfermedad sistémica”.
Injertos de piel y 40 grados de calor: las condiciones extremas para evitar gérmenes
Por su parte, Inga Koenig, jefa de la unidad de quemados , resalta las complicaciones diarias. Mantener la temperatura corporal se vuelve crítico porque la piel, el órgano más grande del cuerpo, ya que este protege de bacterias en el exterior.
“Necesitamos una cantidad increíble de calor porque tenemos que compensar (la falta de piel), por lo que aquí (en la sala de shock por quemaduras) hace 40 grados con 60% de humedad. Un riesgo masivo son los gérmenes que podrían entrar”, mencionó la experta.
La jefa de la unidad de quemados destaca que la hidratación también es uno de los puntos relevantes, ya que no sólo se pierden líquidos al orinar, sino también por la piel, por lo que es necesario suministrar líquidos por vía intravenosa.
El UKB mantiene contacto directo con los padres del paciente, que están viajando a Berlín. Estiman una estancia de 6 a 8 semanas, inicialmente en cuidados intensivos y luego en sala normal.