Si vives en la Ciudad de México, Puebla, Michoacán o Veracruz, estás caminando sobre el Cinturón Volcánico Transmexicano. Se trata de una gigantesca cordillera que cruza el país de costa a costa, desde el Océano Pacífico hasta el Golfo de México. Pero no es una montaña común: es una "cicatriz" de fuego que late bajo nuestros pies.
Este cinturón es el hogar de los gigantes que ya conoces, como el Popocatépetl, el Pico de Orizaba y el Nevado de Toluca . Sin embargo, su actividad no solo se ve en los cráteres, sino que se siente en el suelo con sismos que pueden durar días o semanas.
Cinturón Volcánico, una fábrica de volcanes y montañas
El Cinturón Volcánico es una franja de unos 900 kilómetros de largo donde la Tierra está en constante construcción. Se formó porque la placa de Cocos se mete debajo de la placa de Norteamérica (un proceso llamado subducción).
Al bajar, esa placa se derrite y el magma sube, creando volcanes, valles y montañas. Es, básicamente, la columna vertebral de fuego que le da forma al centro de México.
Importante, estudiar la sismicidad del Cinturón Volcánico Transmexicano.
— Gaceta UNAM (@Gaceta_UNAM) February 8, 2026
En esa zona vive alrededor del 40 % de la población mexicana, al ser una zona altamente poblada, es importante seguir estudiando la sismicidad del lugar ya que cualquier movimiento puede provocar muchos… pic.twitter.com/tgO2l7cxk9
¿Por qué los sismos duran tanto tiempo?
A diferencia de los terremotos que vienen de la costa, que suelen ser un solo golpe fuerte, en el Cinturón Volcánico ocurren los enjambres sísmicos (secuencia de eventos sísmicos). Estos son grupos de muchos sismos pequeños que ocurren en el mismo lugar.
Pueden durar semanas porque la tierra no se rompe de una sola vez; se va "acomodando" poco a poco. Es como si la corteza terrestre estuviera crujiendo mientras intenta liberar la presión acumulada.
El papel del magma y los fluidos calientes
Como estamos en una zona volcánica , la tierra está llena de fracturas y conductos. Bajo el suelo se mueven líquidos muy calientes y gases.
Cuando estos fluidos intentan subir o moverse entre las grietas de las rocas, generan pequeñas explosiones y vibraciones. Esta presión constante es la que hace que sintamos esos "jaloneos" o retumbos que se repiten una y otra vez durante varios días.
El Cinturón Volcánico Transmexicano: región geológicamente activa también en términos de sismos, revela nuevo estudios que recopiló información sobre terremotos históricos.
— SkyAlert (@SkyAlertMx) October 15, 2019
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Sismos locales: cortos pero intensos
Una característica de estos sismos en el Cinturón es que son muy superficiales. Ocurren a muy pocos kilómetros de profundidad. Por eso, aunque sean de magnitud baja (como un 2.5 o 3.0), la gente los siente muy fuertes y escucha ruidos como de una explosión.
Al estar tan cerca de la superficie, la energía llega casi "directa" a nuestras casas, lo que los hace más perceptibles y alarmantes.
¿Viene un nuevo volcán o es solo reajuste?
Cuando los sismos duran semanas, es natural pensar que un nuevo volcán está por nacer, como ocurrió con el Paricutín. Sin embargo, la mayoría de las veces se trata simplemente de fallas geológicas locales que se están moviendo por el peso de las montañas o por el calor interno.
Los científicos monitorean estos enjambres constantemente para saber si hay movimiento de magma o si solo es la Tierra estirándose después de tanto tiempo.