Para cientos de familias en Poza Rica, Veracruz, el “ Año Nuevo ” comenzó de la peor manera: durmiendo en la calle o sobre el piso frío. A más de tres meses de la tragedia que transformó sus vidas, los afectados por las inundaciones siguen viviendo un panorama crítico, marcados por el olvido de las autoridades.

Los damnificados denuncian que los apoyos institucionales han sido limitados o inexistentes por parte del Gobierno Estatal, encabezado por la morenista Rocío Nahle García, dejándolos a su suerte para recuperar su patrimonio.

Veracruzanos duermen el colchonetas a falta de camas

La crisis se vive puertas adentro de las casas que quedaron en pie pero vacías. Minerva, una de las afectadas, narra la precariedad de su día a día:

“Pues estamos no muy bien que digamos porque no tenemos, ahora sí, nada. Estamos sufriendo, nos quedamos ahí en el piso, tendemos colchonetas porque no tenemos colchones... Hemos comprado para arreglar la casa porque quedó fea, se le sigue cayendo la pintura con el revoque... y tiene unas cuarteaduras”.

Las secuelas del 10 de octubre cuando Poza Rica se inundó

Fue el pasado 10 de octubre de 2025 cuando el Río Cazones se desbordó, arrasando con diversos sectores del municipio del norte veracruzano. Hoy, las secuelas sanitarias y de infraestructura persisten.

¡Poza Rica sin agua potable! Río Cazones y arroyo contaminados con hidrocarburos tras las inundaciones de octubre en Veracruz

Lourdes, otra vecina damnificada, explica que la lucha ahora es contra el lodo y la falta de servicios básicos:

“Apenas estamos limpiando... lo que nos falta mucho es el drenaje. Se me tapó mi pozo, lo mandé a arreglar... todo se perdió, pero gracias a Dios estamos bien”.

Campamentos improvisados y desesperación

En zonas aledañas al río , como la colonia Morelos, la situación es aún más visible. Ahí se mantienen campamentos improvisados donde se resguardan quienes se quedaron sin vivienda desde la contingencia.

La desesperación crece conforme pasan las semanas y la ayuda no llega. Catalina Ruiz resume el sentir general de una población que se siente ignorada:

“Muy desesperante, muy estresante porque no tenemos lo suficiente como para terminar nuestra casa... y para comprar las cositas que se nos perdieron, menos. Nos hacen falta muchas cosas todavía”.