Este lunes marca un hito crítico en la crisis humanitaria que atraviesa Oriente Medio. Después de más de un año y medio de parálisis casi total y cierres herméticos, el cruce terrestre de Rafah, siendo la única puerta de la Franja de Gaza que conecta con Egipto sin pasar directamente por suelo israelí, reabrió sus puertas. Sin embargo, no se trata de una vuelta a la normalidad, sino de una operación “experimental” y altamente vigilada que permitirá un flujo mínimo de personas en medio de la devastación.

La reapertura se da bajo condiciones extraordinarias. A diferencia de esquemas anteriores, esta reactivación del paso fronterizo se realiza bajo la estricta supervisión y control de Israel, funcionando como una prueba piloto en ambas direcciones. Mientras lees estas líneas, el primer grupo de personas ya se encuentra en la zona de tránsito, esperando la autorización final para ingresar a Gaza desde territorio egipcio, un movimiento que había sido imposible durante los últimos 18 meses.

Solo 50 personas al día: Un alivio insuficiente

Las autoridades egipcias han sido claras en moderar las expectativas de que el flujo será limitado. Según la confirmación oficial, inicialmente solo se permitirá el cruce de unos 50 palestinos al día. Esta cifra es minúscula comparada con las necesidades de una población de más de dos millones de habitantes, pero representa la única esperanza para los casos más desesperados.

Bajo este esquema, la prioridad absoluta no es el tránsito comercial ni civil, sino la supervivencia. Los cupos están reservados estrictamente para enfermos y heridos graves que ya no pueden recibir atención médica dentro del enclave palestino debido al colapso de su sistema sanitario .

Despliegue sanitario en el Sinaí

Del lado egipcio, la maquinaria de ayuda se ha puesto en marcha. Los pacientes que logren cruzar serán trasladados de inmediato a hospitales especializados ubicados en la región del Norte del Sinaí, que han sido preparados para recibir casos de trauma y enfermedades crónicas desatendidas.

La Media Luna Roja Egipcia juega un papel central en este operativo. La organización informó que ha desplegado equipos de respuesta rápida en el mismo paso fronterizo. Sus unidades no solo están equipadas para la estabilización física de los pacientes, sino que, reconociendo el trauma profundo de la población, han incorporado servicios humanitarios de apoyo psicológico para atender a quienes cruzan la frontera tras meses de conflicto.

Esta reapertura experimental se mantendrá bajo monitoreo constante; cualquier incidente de seguridad podría volver a cerrar esta vital, aunque estrecha, línea de vida.