Un percance de aviación se registró recientemente en la zona norte del país, específicamente en las inmediaciones de un complejo de manufactura situado dentro del recinto industrial del municipio de Ramos Arizpe, en el estado de Coahuila.

El evento generó una movilización inmediata tras confirmarse que una aeronave de pequeñas dimensiones terminó impactándose en el interior de una de las plantas productivas que operan en dicha demarcación empresarial.

Un avión pequeño se precipitó en un complejo industrial de Ramos Arizpe, Coahuila

De acuerdo con los reportes técnicos iniciales, el siniestro tuvo lugar a una distancia aproximada de dos mil metros del Aeródromo de Saltillo. Esta terminal aérea fue el punto de origen desde el cual la unidad alada emprendió su vuelo momentos antes de que se presentara la emergencia que derivó en el contacto forzoso con la infraestructura de la fábrica.

A pesar de la naturaleza del impacto y de la ubicación del desplome, las autoridades han confirmado que las personas a bordo lograron salir con vida del incidente.

La tripulación del vehículo aéreo estaba compuesta por dos ciudadanas, quienes se encontraban al mando y operación de la unidad en el instante en que ocurrió la falla que las llevó a precipitarse sobre el parque industrial.

Las dos tripulantes sobrevivieron con lesiones menores tras el impacto

Tras el rescate y la evaluación médica correspondiente, se ha informado que ambas mujeres presentan un cuadro de salud estable. Los diagnósticos preliminares señalan que las tripulantes únicamente sufrieron lesiones de carácter menor, por lo que su integridad física no corre un peligro inminente tras el aparatoso choque.

La información oficial sobre este acontecimiento fue canalizada a través de Oscar Pérez Benavides, quien se desempeña como titular de la Dirección de Servicios Aeroportuarios. El funcionario fue el encargado de corroborar los detalles sobre la trayectoria de la avioneta y la ubicación exacta del siniestro, subrayando que el punto de contacto final se situó apenas a un par de kilómetros de la pista de donde habían despegado inicialmente.

El suceso ocurrió a solo dos mil metros del Aeródromo de Saltillo

Este suceso ha llamado la atención debido a la zona en la que se produjo el descenso no programado, una de las áreas de mayor actividad fabril en la región de Coahuila. La cercanía con la terminal aérea de Saltillo facilitó la rápida ubicación de la aeronave y la atención de las dos mujeres que sobrevivieron al impacto.

El despegue se realizó de manera ordinaria desde la capital del estado, pero la aeronave no logró alejarse de forma considerable antes de que el accidente la situara de nuevo en tierra, esta vez en una superficie no diseñada para el aterrizaje. Las labores de atención se centraron en las dos ocupantes, cuyo estado de salud tras el choque ha sido el foco de los comunicados emitidos por la dirección aeroportuaria estatal bajo el mando de Pérez Benavides.