Este miércoles, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó cambios estratégicos en el gabinete ampliado. Rafael Marín Mollinedo, una de las piezas clave en la administración de las fronteras, dejó la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) tras cumplir el ciclo que había pactado con la mandataria. En su lugar, llega un perfil joven pero con experiencia en el sector: Héctor Alonso Romero Gutiérrez.

El "pacto de un año" de Marín Mollinedo

La Presidenta explicó que la salida de Marín Mollinedo no fue repentina, sino el cumplimiento de un compromiso personal. "Rafael Marín Mollinedo dejó la Agencia Nacional de Aduanas; él me dijo que se quería quedar exclusivamente un año... de hecho se quedó un poquito más", detalló Sheinbaum, desmintiendo que su movimiento hacia el sureste tenga fines electorales.

Marín Mollinedo, quien reside en Quintana Roo, se desplazará ahora a Yucatán, donde fungirá como delegado, ya sea de la Secretaría de Bienestar o de Gobernación, para fortalecer la presencia federal en la península.

¿Quién es Héctor Alonso Romero Gutiérrez?

El nuevo titular de la ANAM representa una transición hacia un perfil más técnico y enfocado en la modernización. Sheinbaum destacó que, a pesar de su juventud, Romero Gutiérrez cuenta con el respaldo de resultados previos en la administración pública:

  • Experiencia en Aduanas: Aunque es identificado por su trabajo reciente en la Agencia Digital, la Presidenta subrayó que "él es muy joven, pero tiene tiempo trabajando en Aduanas".
  • Perfil Digital: Su paso por la Agencia Digital de Innovación Pública indica que uno de sus principales objetivos será la automatización y digitalización de los procesos aduaneros, buscando reducir la corrupción y agilizar el comercio exterior.
  • Rejuvenecimiento del Gabinete: Su nombramiento sigue la línea de la Presidenta de integrar perfiles frescos con capacidad técnica para áreas de alta complejidad recaudatoria y de seguridad.

Héctor Alonso Romero Gutiérrez asume ahora la responsabilidad de una de las agencias más estratégicas para la soberanía económica de México, con el reto de mantener la coordinación con las Fuerzas Armadas en los puntos de control fronterizo.