El reloj legislativo sigue corriendo en San Lázaro y la polémica iniciativa de Reforma Electoral de la Presidenta de la República simplemente no llega. Este retraso desde Palacio Nacional ha convertido al Congreso en una olla de presión, donde el bloque oficialista comienza a mostrar grietas profundas y los aliados lanzan acusaciones públicas.
Mientras Morena pide unidad, el Partido del Trabajo (PT) ha endurecido su postura, lanzando una advertencia mayúscula: no apoyarán un retroceso democrático ni entregarán sus votos a ciegas.
El PT se planta: “No queremos correr el riesgo de un partido de Estado”
La tensión llegó a un punto crítico cuando el coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, ratificó que, si la redacción final de la iniciativa atenta contra su representación, sus 49 legisladores votarán en contra, sin importar las presiones de Palacio Nacional.
¿De vuelta al viejo régimen? La polémica reforma electoral
“Es el riesgo de irnos a un tema de partido de Estado... no queremos correr ese riesgo”, sentenció Sandoval. Esta declaración es una de las más severas que ha lanzado el partido aliado, dejando claro que no están dispuestos a firmar un cheque en blanco que comprometa el pluralismo político en el país.
Morena suplica unidad y el Partido Verde guarda silencio
Del otro lado, en la bancada de Morena, la preocupación es evidente. El coordinador Ricardo Monreal reconoció abiertamente la vulnerabilidad matemática de su partido para lograr la mayoría calificada necesaria para cambiar la Constitución.
En un intento por evitar la ruptura, Monreal lanzó un mensaje directo: “No tenemos suficientes votos para la mayoría calificada, pero espero que los propios compañeros, que han sido aliados, reflexionen sobre la votación”.
La respuesta del PT no se hizo esperar, devolviéndole la petición a Morena: “Nosotros también les pedimos que reflexionen en el sentido de que no hay coincidencias en algunas cosas”.
Mientras tanto, el tercer eslabón de la coalición, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), optó por la cautela. Su coordinador, Carlos Puente, decidió no meterse en “camisa de once varas” y justificó su silencio argumentando que están “esperando el texto de redacción para poder emitir una opinión”.
Mientras se afina la reforma electoral, crece la tensión en San Lázaro.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 4, 2026
El PT advierte que no dará sus 49 votos si hay retrocesos; Morena pide respaldo de sus aliados, el PVEM espera el texto final y el PRI llama a priorizar los problemas económicos y de seguridad.
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La oposición exige atender los problemas reales
Frente a las disputas internas del oficialismo y el retraso de la iniciativa, la oposición observa y critica las prioridades del gobierno.
El coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira, desestimó la urgencia de la reforma y sugirió a la Presidenta enfocar sus esfuerzos en la crisis que vive el ciudadano de a pie. “Ojalá y no llegara y ojalá y nos tomáramos la discusión de otros problemas que tiene este país: los problemas económicos, los problemas de seguridad... Yo creo que ahorita nadie está peleando temas de partidos”, concluyó el priista.