La discusión sobre la reforma electoral impulsada desde el Ejecutivo federal comenzó a mostrar ajustes, tensiones y advertencias claras dentro de Morena y sus aliados. En el centro del debate están la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE), la viabilidad política de la iniciativa y el respaldo —o falta de él— de los partidos que integran la coalición gobernante.

Laura Itzel Castillo corrige postura sobre el INE

La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, modificó su posicionamiento público respecto a la autonomía del INE, luego de que días atrás respaldara las declaraciones de Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral , quien había señalado que el problema no era la autonomía del órgano electoral, sino su independencia.

Sin embargo, tras la aclaración de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que la reforma garantizará la autonomía del INE, Castillo se apresuró a alinear su discurso con el de la mandataria federal. La senadora sostuvo que siempre ha defendido que las elecciones no pueden ser organizadas por el gobierno y que, bajo ese principio, respalda la autonomía del instituto electoral .

“Yo en esencia lo que planteo es que debe de ser un órgano independiente, llámese autónomo, pero que no puede ser el gobierno el que organice las elecciones… sí defendería la autonomía porque hoy la presidenta habló de eso, de que no se le iba a restar autonomía. Así es, estoy de acuerdo”, declaró.

El cambio de postura dejó ver la sensibilidad política que rodea a la reforma electoral y la necesidad de mantener un discurso unificado frente a un tema que genera preocupación tanto en la oposición como en sectores de la sociedad civil.

Morena enfrenta resistencias de sus aliados

En paralelo, el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconoció que la iniciativa de reforma electoral podría no ser presentada si no se logra un consenso con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

La propuesta contempla, entre otros puntos, la disminución del número de diputados y senadores plurinominales, así como una reducción al financiamiento público de los partidos políticos. Monreal admitió que la negociación con los aliados será compleja y que el proceso “no será sencillo”.

Choque con el PT y advertencia de riesgo sobre la reforma electoral

El coordinador de Morena en San Lázaro rechazó las declaraciones del líder parlamentario del PT, Reginaldo Sandoval, quien afirmó que la reforma electoral no es necesaria debido a que Morena y sus aliados ya controlan los poderes Ejecutivo, Legislativo e incluso el Judicial.

Aunque Monreal evitó pronunciarse sobre si la reforma es indispensable o no, advirtió que existe un riesgo real de que no prospere si los partidos aliados no la respaldan. No obstante, reconoció que tanto el PT como el Verde “tienen razón en defender sus principios”, lo que anticipa un debate interno que podría definir el futuro de la iniciativa.

La reforma electoral, impulsada por la presidenta Sheinbaum, entra así en una etapa clave marcada por ajustes discursivos, negociaciones políticas y un escenario donde la falta de consenso podría frenar uno de los proyectos más sensibles del nuevo gobierno.