Ante la falta de votos para alcanzar la mayoría calificada y con la alianza de Morena con el PT y el PVEM operando bajo una lógica de "control de daños", el Congreso se alista para un debate "exprés" que marcaría el primer gran revés constitucional del sexenio, dejando en evidencia que la Reforma Electoral del Gobierno Federal no cuenta con el respaldo necesario para modificar la Carta Magna.
La discusión forma parte de la agenda política del nuevo gobierno federal y podría convertirse en uno de los debates legislativos más relevantes del actual periodo, al involucrar cambios en las reglas del sistema democrático y la organización de los comicios en el país.