En Países Bajos recuperaron el icónico casco dorado de Cotofenesti, una pieza arqueológica de 2.500 años perteneciente a las comunidades geto-dacias, junto con dos brazaletes de oro del 50 a.C, que habían sido robados en enero de 2025.

La Fiscalía holandesa anunció este jueves 2 de abril que las autoridades recuperaron estos tesoros gracias a información proporcionada por los sospechosos detenidos. Los artefactos, propiedad del Museo Nacional de Historia en Bucarest, Rumanía, habían sido robados en un audaz asalto nocturno en enero de 2025 del Museo Drents en Assen, al norte de Países Bajos, donde estaban en préstamo para exhibición.

Explosivos y acuerdos judiciales: La trama detrás del robo al Museo Drents en 2025

Eurojust, la agencia que coordina la justicia en la Unión Europea, estableció un equipo conjunto de investigación que ahora da frutos al devolver estos artefactos a su lugar de origen. Daniela Buruiana, miembro nacional de Eurojust para Rumanía, celebró el logro de recuperar las obras “porque forman parte de la cultura y el patrimonio rumano, pero también del patrimonio compartido europeo”.

Los tres hombres detenidos en Países Bajos enfrentan cargos por el robo. Activaron explosivos durante el atraco, lo que complicó la pesquisa inicial. Permanecen en custodia desde hace meses. La fiscal principal, Corien Fahner, explicó a reporteros que los sospechosos entregaron datos clave como parte de un acuerdo relacionado con su juicio, aunque no reveló más detalles.

¿Qué es el casco de Cotofenesti? 2 mil 500 años de oro puro y legado rumano

El casco de Cotofenesti destaca como uno de los objetos arqueológicos más importantes de Rumanía. Esta pieza de oro puro representa el legado de las antiguas comunidades geto-dacias, con más de 2 mil 500 años de antigüedad. Los dos brazaletes recuperados datan del 50 a.C. y completan parcialmente el botín hurtado. Un tercer brazalete sigue desaparecido, según confirmó Fahner.

Lágrimas y alivio: La reacción del mundo arqueológico ante el hallazgo de los brazaletes

La presentación de los artefactos ocurrió en una conferencia de prensa en el Museo Drents de Assen, donde el director, Robert van Langh, compartió la profunda emoción de su equipo: "Hoy vi lo profundamente conmovidos, felices, aliviados y agradecidos que estaban mis colegas cuando les dije que habían encontrado el casco y dos brazaletes. Apenas podemos imaginar lo que esto debe significar en Rumanía, para nuestros colegas del Museo Nacional de Historia en Bucarest y para todos los rumanos. Es maravilloso que el casco y dos de los tres brazaletes regresen ahora a donde pertenecen", dijo.