El lunes 16 de febrero de 2026 quedará marcado como un día oscuro para el deporte juvenil en Estados Unidos. Durante un torneo de hockey en la Lynch Arena de Pawtucket, Rhode Island, los disparos de un tiroteo silenciaron los gritos de apoyo.

El responsable ha sido identificado como Robert Dorgan, de 56 años, un hombre que, según las primeras investigaciones, descargó su furia contra su propio núcleo familiar.

Dorgan, quien en algunos círculos sociales también se identificaba como Roberta Esposito, terminó con su propia vida tras cometer el ataque.

Tiroteo en Rhode Island fue un ataque directo

A diferencia de otros tiroteos masivos, la policía confirmó que este fue un evento dirigido. Robert Dorgan no disparó al azar; su objetivo eran las personas sentadas en las gradas que lo acompañaban: su esposa, sus tres hijos y un amigo de la familia.

El caos estalló alrededor de las 2:30 p.m., mientras uno de sus hijos, estudiante de último año, participaba en el torneo escolar.

¿Quién era Robert Dorgan?

Dorgan era un padre de familia cuya vida interna parece haber estado colapsada por la enfermedad. Tras el tiroteo, una joven que se identificó como su hija declaró ante los medios que su padre era una persona "muy enferma" y que lidiaba con graves problemas de salud mental.

A pesar de ser el padre de uno de los jugadores estrella del evento, su presencia en la arena ese día no fue para celebrar, sino para ejecutar una disputa familiar que terminó en una masacre frente a cientos de estudiantes y padres de familia.

¿Cuántas personas murieron en el tiroteo de Rhode Island?

El saldo de la violencia de Dorgan es devastador. Su esposa murió en el lugar del ataque, entre las gradas de la arena. Uno de sus hijos falleció poco después en el hospital. Al momento, otras tres personas, incluyendo a sus otros dos hijos, permanecen en estado crítico luchando por su vida.

La policía de Pawtucket describió la escena como una "disputa familiar dirigida" que escaló de la peor manera posible en un lugar público.

Pánico y confusión en la pista

El momento del ataque fue captado en videos que muestran a los jugadores de hockey, aún con sus patines puestos, saltando las barreras y corriendo hacia los vestidores para salvarse.

Algunos testigos confesaron que al principio confundieron el sonido de las balas con globos explotando o con los jugadores golpeando las tablas con sus patines. Sin embargo, cuando los gritos de "¡tirador!" inundaron el lugar, la arena se convirtió en una trampa de la que todos intentaban escapar.

Ataque en Rhode Island pone sobre la mesa el tema de la salud mental

El caso de Robert Dorgan vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la detección temprana de crisis de salud mental. Mientras la comunidad de Rhode Island levanta altares y busca consuelo, las autoridades federales y estatales investigan cómo un hombre con un entorno familiar tan fracturado y una salud mental deteriorada pudo acceder al arma que utilizó para destruir a su familia y aterrorizar a toda una comunidad escolar.