Andreina Andrade, periodista de Fuerza Informativa Azteca (FIA), regresó de Venezuela tras una cobertura riesgosa después de que Nicolás Maduro fuera capturado en un operativo militar quirúrgico de Estados Unidos.

Actualmente, el país sudamericano está sumido en tensión, donde cientos de personas aguardan la liberación de amigos y familiares presos políticos en cárceles de la dictadura, después del anuncio hecho la semana pasada. Incluso Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció que el régimen liberaría un gran número de reos para buscar paz, pero solo una decena ha recobrado la libertad en la última semana.

“Venezuela no es libre”: el crudo relato de Andreina Andrade tras su regreso

Y es que llegar a Venezuela no es fácil. En el trayecto existen puntos de control militares y de los llamados “colectivos” armados, grupos civiles sanguinarios que el gobierno arma y despliega por todo el país. “Es un grupo que no teme ni le tiembla la mano al momento de tener que asesinar a alguien”, relató Andreina en entrevista con Hechos Domingo de FIA.

Censura y desinformación: por qué los venezolanos saben menos de su país que el mundo

Andrade destaca la paradoja: los venezolanos saben menos que los de afuera por la impresionante censura. No existen periódicos; las pocas radios y la única televisora estatal pertenecen al gobierno, mientras que las televisoras privadas se alinean al régimen para sobrevivir.

En Venezuela nadie sabe nada”, afirma. La gente aborda a periodistas con “necesidad de entender”, porque las redes sociales están llenas de desinformación como herramienta de control. Nadie habla abiertamente de política en las calles por miedo a la represión.

La cifra de Foro Penal: Presos políticos liberados, pero el terror continúa en las cárceles

El gobierno libera un puñado de presos políticos , pero Foro Penal contabiliza más de 860 tras las rejas y sólo han liberado un porcentaje menor. En Plaza Altamira de Caracas, emblema de protestas pasadas como la masacre de 2002 contra la censura, reina una calma asfixiante bajo vigilancia militar y policial. Grabar la realidad allí es delito y motivo de cárcel. Andrade filma desde un automóvil: “Registrar la verdad es peligroso”, destacó.

Colectivos armados y tortura psicológica: El terror en controles y aeropuertos

Un militar cuestionó a Andreina en el aeropuerto por su visa de turista de Estados Unidos; la interrogaron por media hora de forma intimidante, una “tortura psicológica”. Los militares le cuestionaron sus razones para viajar de vuelta a México. “Terminé acoplándome a lo que hace el venezolano: Terminé agachando la cabeza ante el poder militar, porque no sabes, porque tienes miedo, no sabes cómo te van a tratar”, señaló. “Venezuela no es libre”, concluyó Andrade.