La tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, ha provocado un fuerte aumento en el precio del petróleo.
Por esta vía marítima, ubicada en el golfo Pérsico, pasa hasta 20% del crudo que se consume a nivel global, y aunque se trata de un conflicto bélico entre Irán, Israel y Estados Unidos, las consecuencias alcanzan a todos los países; incluso podría golpear a la inflación en México.
Limitan el número de buques en el golfo Pérsico
El juego ha cambiado. Ahora, Irán controla el acceso al estrecho y, tras recientes tensiones militares, ha limitado el número de buques que pueden transitar por esa ruta.
Como consecuencia, el precio del petróleo se disparó hasta 120 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022. Lo que ya genera efectos en la economía global y en países importadores de gasolina y crudo, como México.
¿Por qué el Estrecho de Ormuz afecta el precio del petróleo?
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles para el comercio mundial de energía. Millones de barriles de crudo salen diariamente desde productores del Medio Oriente hacia Asia, Europa y América.
Cuando hay conflictos militares o restricciones al paso de buques petroleros, la oferta global se reduce o se vuelve incierta.
Esto provoca volatilidad y un aumento inmediato en los precios del crudo. De acuerdo con especialistas, este incremento impacta directamente en los costos de transporte, producción y distribución en todo el mundo.
“El aumento de los precios del petróleo puede incrementar el precio del transporte, el precio del combustible y, por lo tanto, el de muchos bienes de consumo básico que afectan finalmente a la inflación y que afectan a los bolsillos de los mexicanos” indicó la economista Patricia López.
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Gasolina más cara y posible impacto en alimentos
Aunque México es exportador de petróleo, importa más del 40% de las gasolinas que consume, por lo que un aumento en el precio internacional del crudo termina reflejándose en el costo de los combustibles.
Esto podría afectar especialmente a productos agrícolas y alimentos básicos. El periodista económico Mauricio Flores explicó que gran parte de los granos que se consumen en el país son importados.
Entre los productos más sensibles al aumento del transporte están maíz amarillo, sorgo y arroz, cuyos costos podrían subir si se encarece el combustible.
El IEPS: la herramienta del gobierno para contener la gasolina
Ante un posible aumento en el precio de la gasolina, el gobierno mexicano podría utilizar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para reducir el impacto en los consumidores.
“Las gasolinas tienen un impuesto flexible que permite reducirlo cuando suben los precios internacionales, para contrarrestar esos efectos”, comentó la especialista Josselyn Barranco.
Sin embargo, esta medida implica un costo para las finanzas públicas. Analistas estiman que reducir el IEPS podría representar hasta 430 mil millones de pesos anuales que dejarían de ingresar al erario.