Mientras en estados como Texas el litro de gasolina ronda los 12 pesos, en México el consumidor paga casi el doble, no por el costo del combustible, sino por la carga fiscal que incluye impuestos y cobros adicionales.

¿Soberanía energética en México?

Envueltos en la bandera de la soberanía energética, desde Palacio Nacional nos han dicho que el petróleo es nuestro, una y otra vez y que hasta compraríamos gasolina de a 10 pesotes, pero cuando cargamos gasolina, eso no cuadra.

“El discurso del petróleo es nuestro suena muy patriótico, pero en el bolsillo no se nota, una cosa es tener petróleo y otra muy distinta es tener gasolina barata” dijo Abraham Vergara, analista financiero.

Sí, en esa necia realidad que no cuadra con los discursos, cada litro nos lo venden en 23.37 pesos en promedio. Y nomas para qué sé de una idea, hoy en Estados Unidos el precio sí se acerca a los 10 pesos por litro.

“Si nosotros lo comparamos con el costo actual de la gasolina en Texas, por ejemplo un litro de gasolina en Texas no llega a los 12 pesos por litro”, dijo Mario Di Constanzo, analista financiero.

¿Por qué tan cara aquí en México, si como dicen el petróleo es nuestro?

Es simple, aquí se atascan en la cobradera de impuestos, casi la mitad del precio por litro se va al bolsillo del gobierno.

“Al consumidor hay que hablarle con la verdad, el precio tan elevado de la gasolina se ve reflejado únicamente en este porcentaje alto en los impuestos, el ciudadano paga dos veces, la primera cuando carga gasolina, y segundo cuando presumen entrecomillado subsidio, porque esos apoyos salen del mismo contribuyente”, dijo Abraham Vergara, analista financiero.

¿Y al final de todo este engaño sabe donde terminarán esos impuestos a las gasolinas? “Pues es financiar estas magnas obras que no han servido para nada, entre ellas la refinería, el tren Maya que por ejemplo en el 2026 va a tener un subsidio de no menos de 32,000 millones de pesos”, dijo Mario Di Constanzo, analista financiero.

Y no olvide que los políticos le seguirán hincando el diente para tener más dinero que malgastar.