Jesús Raymundo Márquez, policía de la Ciudad de México (CDMX), desapareció luego de terminar su turno en el Metro Copilco de la Línea 3, donde cuidaba dentro de los andenes y torniquetes.
Su familia nada sabe de él. Las dudas y tristeza se respiran. Son más dudas que respuestas tras la desaparición del oficial de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) , institución a la que ingresó hace más de 20 años y ya pensaba jubilarse.
“Es un proceso duro el no saber de él porque lo necesitamos, es mi papá, él es mi todo, él es todo para mí y esto ha sido muy muy fuerte”, expresó entre lágrimas su hija Kenia en entrevista con Fuerza Informativa Azteca (FIA).
Policía de CDMX desapareció antes de Navidad en CDMX
Jesús Raymundo Márquez fue visto por última vez el 22 de diciembre de 2025 en la colonia Romero de Terreros, en la alcaldía Coyoacán, y desde ese momento se desconoce su paradero.
Su desaparición fue reportada ante la Fiscalía General de Justicia de CDMX y, de acuerdo con el boletín con el folio D/03981/2025/CBP de la Comisión de Búsqueda de Personas de CDMX , se le vio por última vez en el Metro Colpilco.
Tiene 60 años, mide 1.55 metros y como señas particulares, tiene una cicatrización en el antebrazo izquierdo por el retiro de un tatuaje.
“A mí desde que me dieron esa noticia fue algo duro, como te comento. Desde esa fecha para mí no hubo Navidad, no Año Nuevo, porque él siempre nos llamaba en esa fecha. Él siempre, aunque estuviera trabajando, él siempre trabajó 24 y 31, siempre desde que tengo uso de memoria. Él me marcaba”
Policía de CDMX desaparecido cuidaba a su hija con síndrome de Down
Kenia Isabel, su hija de 30 años, vive en Oaxaca, pero se enteró por su ex madrastra Cristina que su papá no había llegado a su domicilio luego de salir de noche de su turno y desde entonces nada se sabe de él tras salir de trabajar.
“Mi papá ya tiene tiempo que se dejó con ella y ella es la que me comunica a mí que él no había llegado a dormir en donde él rentaba. Él, de hecho, rentaba en casa de su exconcuña”, relató.
Jesús Raymundo vivía con su hija de 31 años, quien tiene síndrome de Down , y la llevaba al hospital para sus consultas mensuales. Posteriormente, la mamá de la niña, quien también vive en Oaxaca, viajó a la CDMX para ir por la pequeña y cuidarla.
“Entonces, cuando a mí me avisan, es porque mi mamá fue a traer a mi hermana a México. Entonces mi mamá, pues, le empieza a marcar, a marcar, a marcar y es donde se dan cuenta de que mi papá ya no, que no había llegado”, relató Kenia.
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Policía de CDMX desaparecido iba a empezar su trámite de jubilación
Jesús Raymundo Márquez, contó su hija, estaba por jubilarse y le había comentado que en enero de este año iniciaría el trámite de su baja para hacerlo.
“Papá, si me ves, te necesitamos (…) mi papá es todo. Les pido, por favor, que si lo llegan a ver, si lo llegan a ver o saber algo, lo más mínimo, se los pedimos lo más mínimo que ustedes sepan, no lo hagan saber. Lo queremos de vuelta, por favor”, imploró.
Cámaras de seguridad captaron que el policía sí salió de trabajar, entre las 19:00 y 19:30 horas, pero después ya no se supo de su rastro. Vive en Valle de Chalco, Estado de México, a dos horas del Metro Copilco.
La exmadrastra del oficial acudió a su trabajo a preguntar con sus compañeros si lo habían visto, pero le comentaron que no y en ese momento se fue a la fiscalía a presentar la denuncia.
“Ella tiene dos hijos con mi papá, uno de 18 y la mujer de 17. Y yo creo que por ese lado nosotros le dijimos que nos hiciera el favor de moverse porque, pues tiene dos hijos con mi papá, a pesar de que ya no estaba con él, mi papá le pasaba pensión también a ella”, comentó Kenia.
Hija de policía de CDMX desaparecido espera que su papá le haga una videollamada
La familia de Jesús Raymundo Márquez pide que si alguien tiene información que dé con su paradero, se ponga en contacto con las autoridades a través de los números que aparecen en el boletín de búsqueda. Mientras tanto, en casa, su hija con síndrome de Down lo espera y sigue preguntando por él todos los días.
“Siempre nos pregunta que dónde está su papá y que dónde está su papá, porque mi papá sea videollamadas. Entonces, ¿y por qué no le he hablado por teléfono? Que por qué no le he hablado. Para nosotros es algo duro decirle que él no está.
"Es muy fuerte, entonces, ella es algo que no entiende al 100% porque que le decimos que no está, que no sabemos dónde está y qué hace ella, ella nos dice que está trabajando, que mi papá está trabajando. Para ella, en su mente, está trabajando su papá, tiene mucho trabajo y por eso no le ha marcado y no le ha hecho las videollamadas que siempre le hacía”.