El sistema de justicia de la CDMX continúa el proceso penal en contra del oficial Pedro Buendía. El policía, quien el pasado 2 de febrero de 2025 frustró un violento asalto en una tienda de la colonia Valle de Luces, en Iztapalapa, enfrenta una posible condena de medio siglo de prisión por haber abatido a uno de los delincuentes.

Pese a que el evento fue captado por cámaras de seguridad, la Fiscalía General de la Ciudad de México (FGJ CDMX) mantiene una postura severa, buscando una sentencia de hasta 50 años de cárcel tras haberlo vinculado a proceso por el delito de homicidio calificado en septiembre pasado.

Audiencia pospuesta: Un error en el Poder Judicial

Este jueves se tenía prevista la audiencia de desahogo de pruebas para definir el futuro del oficial; sin embargo, un error administrativo al interior del Poder Judicial obligó a reprogramar la sesión.

La nueva fecha para la presentación de pruebas ha sido fijada para el próximo 26 de marzo de 2026. Este retraso prolonga la incertidumbre para Buendía, quien busca no solo enfrentar su proceso en libertad, sino ser exonerado de todos los cargos al considerar que su respuesta fue proporcional a la amenaza.

La clave del caso: ¿Legítima defensa o ejecución?

La defensa del policía centra su estrategia en la reclasificación del delito. Los abogados buscan acreditar que Pedro Buendía actuó en legítima defensa, basándose en los videos de la tienda que muestran la violencia del ataque inicial.

  • El estruendo inicial: El incidente comenzó pasada la medianoche cuando un sujeto rompió violentamente los cristales de la puerta de la tienda.
  • La reacción: Al escuchar el estruendo, el oficial tomó su arma de cargo para defenderse de posibles ataques.
  • El enfrentamiento: El uniformado disparó cuando el presunto delincuente ingresaba por la parte baja de la entrada rota; se reportan al menos cuatro disparos a quemarropa para hacer que el agresor desistiera.

Mientras la fiscalía argumenta un homicidio calificado, los videos muestran que el oficial, quien no estaba completamente uniformado, accionó el arma en cuanto el criminal rompió los vidrios e intentó entrar; después volvió a disparar, con el sujeto en el suelo, situación que podría ser clave.