El acceso principal del Palacio Legislativo de San Lázaro se convirtió esta mañana en un lienzo de protesta civil. Tras la aprobación de la Reforma Electoral en Comisiones, integrantes del colectivo “Mexicanos al grito de paz” intervinieron el pavimento con una consigna monumental: "ELECCIONES SIN NARCO".

Con letras verdes de alta visibilidad que cubren varios metros de la vialidad, los manifestantes lanzaron un desafío directo a las y los legisladores que ingresan al recinto. El mensaje es claro: ninguna reforma será legítima si no garantiza la ruptura del pacto-político criminal que, denuncian, mantiene secuestrada la democracia en diversas regiones del país.

Mantas en la CDMX para exigir elecciones sin intervención del narco

La intervención en el asfalto no es un hecho aislado. Días antes, puentes peatonales de las principales avenidas de la CDMX fueron tapizados con mantas que exigen el fin de la intervención del narcotráfico y el uso de dinero proveniente del huachicol en las campañas. Estas lonas incluían señalamientos directos contra figuras como el gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, Andrés Manuel López Beltrán, Mario Delgado, Américo Villarreal.

“Fuimos a dejarles un mensaje claro a las y los legisladores: lo único que necesita México es que rompan con su pacto-político criminal. Los mexicanos al grito de paz les exigimos: ¡Elecciones sin narco!”, sentenció el colectivo a través de sus redes sociales.

Mensaje en el Monumento a la Revolución tras caída de "El Mencho"

La exigencia ciudadana ha escalado de nivel tras los recientes operativos contra las cúpulas del crimen organizado. El movimiento aprovechó la coyuntura de la caída de Nemesio Oseguera "El Mencho" para señalar que la captura de capos externos es insuficiente si no se limpia la estructura política interna.

A través de sus canales oficiales, el colectivo @mexicanosgritan lanzó un mensaje punzante hacia la titular del Ejecutivo: "Qué bueno que se acabaron los abrazos al narco, ya hay un capo menos, faltan los de casa". Con este posicionamiento, los activistas exigen a la presidenta Claudia Sheinbaum que la estrategia de seguridad no se limite a detenciones de alto impacto, sino que alcance a los funcionarios y gobernadores sospechosos de colusión.