En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se vive un auténtico caos por las remodelaciones de última hora que se están realizando por el Mundial 2026, que inicia en junio próximo. El problema se agrava debido al incremento de pasajeros por las vacaciones de Semana Santa.

Deberían prever esta situación ahora que es temporada alta; deberían hacer antes las obras para no perjudicar en este momento”, señaló Filiberto Alvarado, usuario del AICM.

Obras en el AICM interrumpen movilidad de viajeros

En la terminal aérea se observan pasillos cerrados, así como el ir y venir de trabajadores con carretillas y herramientas que interrumpen el paso de los viajeros.

Desde la llegada al estacionamiento no hay manera; tuvimos que quedarnos un poco alejados de aquí y ya dentro todo está muy complejo. No hay manera ni siquiera de acercarse a encontrar los baños; verdaderamente es caótico”, comentó Elizabeth Trejo a Azteca Noticias.

CDMX espera recibir más de un millón de turistas en vacaciones

Se espera recibir en la Ciudad de México a 1.4 millones de turistas en esta temporada vacacional, y una parte importante arriba por el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez”.

Tenemos que tener la precaución de fijarnos por dónde caminamos, por dónde vamos, porque aquí las paredes pueden desprender algo. Escuchamos ruido, pero no sabemos realmente qué peligro está latente cerca de nosotros”, opinó Orlando Santacruz.

Las obras continúan a marchas forzadas, con la promesa de que estén listas para el 30 de mayo próximo, lo que representará todo un reto por el gran atraso de las mismas.

AICM opera con pasillos cerrados y saturación de pasajeros

La operación del AICM se ha visto afectada ante el cierre de pasillos y por una saturación de pasajeros, además de las obras de remodelación que, de acuerdo con expertos, son simples “manitas de gato” a las instalaciones del aeropuerto.

Usuarios tienen que cruzar por pasillos entre polvo, mientras que la mayor parte de los ingresos del aeropuerto no se destinan a mantenimiento, sino a pagar la deuda por la cancelación del proyecto de Texcoco.