Si crees que la fecha final para que acabe el frío se acerca, lamentamos decirte que aún no está establecida, pues un panorama climático sumamente severo se cierne sobre el territorio mexicano.

¿Por qué hace tanto frío y se espera un finde semana gélido?

La causa fundamental detrás de las actuales condiciones de frío extremo y precipitaciones constantes que azotan al territorio nacional reside en el avance y permanencia del frente frío número 33.

Este sistema climático, en combinación con una masa de aire polar de gran magnitud, es el motor principal que está alterando la atmósfera en diversas regiones. La interacción de estos elementos no solo provoca una caída drástica en las temperaturas, sino que también genera la inestabilidad necesaria para que se presenten lluvias de fuertes a muy fuertes, marcando un fin de semana de condiciones invernales rigurosas que se agudizarán durante la tarde y madrugada de este viernes 6 de febrero.

El frente frío número 33 causa frío extremo y lluvias intensas en México

Sumado a la influencia del frente frío, el descenso térmico y la humedad se ven intensificados por la presencia de un canal de baja presión que, al unirse con el flujo de humedad proveniente del océano Pacífico, crea el escenario perfecto para chubascos constantes.

Esta configuración atmosférica explica por qué el ambiente gélido no viene solo, sino acompañado de descargas eléctricas en las zonas del occidente, centro y sur. La masa polar asociada es la que sostiene además las ráfagas de viento de gran alcance y el oleaje elevado, distribuyendo este aire helado desde el noreste hasta la península de Yucatán, pasando por el centro, oriente y sureste del país.

El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido advertencias claras sobre los efectos colaterales de este fenómeno. Debido a la persistencia de las lluvias, se prevé un incremento peligroso en el caudal de ríos y arroyos, lo que podría derivar en inundaciones o deslizamientos de tierra.

Se prevén inundaciones y deslizamientos de tierra por el incremento de lluvias

Asimismo, la combinación de humedad y temperaturas bajas propiciará una reducción significativa de la visibilidad debido a bancos de niebla densos y, en las zonas más afectadas por el congelamiento, la carpeta asfáltica podría volverse sumamente peligrosa para la circulación vehicular. También se contempla el riesgo de caída de árboles ante la fuerza de los vientos.

En lo que respecta al litoral, el evento de "Norte" se manifestará con una violencia particular. En el istmo y golfo de Tehuantepec, que abarca a Oaxaca y Chiapas, se esperan rachas de viento que podrían alcanzar los 110 kilómetros por hora.

Por su parte, la costa de Veracruz enfrentará ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, mientras que en entidades como Tabasco, Campeche y la totalidad de la península de Yucatán, el viento oscilará entre los 50 y 70 kilómetros por hora. Incluso en Tamaulipas se registrarán vientos considerables, todos acompañados de un incremento en la altura de las olas.

Zonas donde el frío será más "crudo"

Para finalizar, las zonas montañosas y las cimas más prominentes del país experimentarán la faceta más cruda de este sistema. Se han establecido condiciones favorables para la caída de nieve o aguanieve en las cumbre de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, así como en el Pico de Orizaba y el Cofre de Perote.

Este ambiente de frío intenso vendrá acompañado de heladas que afectarán la vida cotidiana en el norte, noreste y centro de México, consolidando un episodio meteorológico de alto impacto en gran parte de la geografía nacional.