Este sábado, la Comisión Electoral de Uganda anunció lo que muchos ya esperaban: el veterano presidente Yoweri Museveni continuará en el poder. Con el 70% de los votos a su favor, el mandatario de 81 años se asegura una quinta década al frente del país.

Sin embargo, la celebración oficial contrasta con las denuncias de su principal oponente, el cantante y político Bobi Wine, quien asegura que el proceso fue un engaño y que el gobierno utilizó al ejército para intimidar a los votantes y manipular las actas.

Líder opositor en Uganda desaparece

La jornada electoral no fue nada normal. Para empezar, el gobierno cortó el acceso a internet en todo el país, argumentando que era necesario para evitar "noticias falsas". En medio de este aislamiento, Bobi Wine denunció que su casa fue asaltada por militares que cortaron la electricidad y destruyeron sus cámaras.

El joven político logró escapar y se encuentra en un lugar desconocido, mientras asegura que su familia está bajo arresto domiciliario. Desde la clandestinidad, Wine ha pedido a sus seguidores que no acepten los resultados y salgan a protestar.

¿Por qué Museveni sigue ganando después de tanto tiempo?

Yoweri Museveni llegó al poder en 1986 tras una rebelión y, desde entonces, ha cambiado la Constitución dos veces para poder reelegirse sin límites de edad o de tiempo. Para muchos ugandeses, especialmente los más adultos, Museveni representa la estabilidad y la paz después de años de guerras civiles.

Además, el país espera un gran crecimiento económico este año gracias al inicio de la producción de petróleo , lo que el presidente usó en su campaña bajo el lema de "proteger lo que hemos logrado".

Violencia y reportes de víctimas en las calles de Uganda

Aunque no se llegó a una guerra total, el proceso dejó rastros de sangre. Tras el cierre de las urnas, se reportó un enfrentamiento en el centro de Uganda donde murieron al menos siete personas. La policía dice que disparó en defensa propia contra "matones", pero los líderes de la oposición aseguran que las fuerzas de seguridad entraron a casas privadas y mataron a civiles inocentes.

Estos incidentes, sumados al arresto de cientos de simpatizantes opositores durante la campaña, han puesto en duda la legitimidad de la victoria ante los ojos de la comunidad internacional.