Un caos se vivió a las puertas del Congreso de la Ciudad de México (CDMX). Golpes, empujones y agresiones.
No fue la oposición. No fue una protesta ciudadana. Fue Morena enfrentándose a Morena, en una pelea por el control de una curul.

Todo inició en septiembre de 2024, cuando, un día después de arrancar la Tercera Legislatura, en Morena aplicaron la vieja práctica del “Juanito”.

Morenista pide licencia a horas de sumir el cargo

El morenista Gerardo González García, a unas horas de asumir el cargo, solicitó licencia como diputado local y, en su lugar, tomó protesta el legislador suplente Víctor Hugo Lobo Rodríguez.

Todo iba bien en esta Tercera Legislatura para el diputado suplente, hasta que ayer el dueño de la curul anunció que regresaría por sus fueros.

Cierran el Congreso de CDMX para impedir regreso de legislador

La decisión sorprendió a Lobo Rodríguez, quien decidió cerrar las puertas del Congreso capitalino y llamar a sus huestes morenistas para impedir, a golpes, la entrada de Gerardo González.

El riesgo de más actos violentos a las afueras del recinto llevó al presidente de la Mesa Directiva a pedir al diputado Lobo que dejara el berrinche.

No puede nadie cerrarle puertas, que acabe la sesión. Yo te pido por favor, no me pongas en este momento, te lo suplico. Es un tema político, no legislativo”, señaló Jesús Sesma, presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México.

Finalmente, el morenista Lobo entró en razón y se retiró. A las afueras del recinto, el diputado “Juanito”, de quien algunas fuentes revelan que fue chofer del exalcalde de Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo Román, y padre del ahora relevado diputado, aseguró que su licencia fue por motivos personales.

Lo ocurrido es una postal clara. Morena no solo pelea contra la oposición, pelea contra sí mismo. Las disputas internas ya no se quedan en lo oscurito.