Venezuela fue el mayor contratista de médicos cubanos en la historia moderna de América Latina. Un intercambio siniestro: petróleo y dólares por profesionales enviados desde Cuba.
¿Cómo funcionaba el millonario negocio de los médicos cubanos en Venezuela?
Mientras Hugo Chávez vendía el programa como el milagro del siglo, Caracas y La Habana diseñaban una maquinaria que triangulaba miles de millones de dólares sobre la espalda de los médicos.
Venezuela se convirtió en el principal financista del sistema de misiones médicas cubanas. Miles de profesionales fueron enviados al país sudamericano mientras el dinero fluía directamente hacia La Habana.
Un médico cubano explicó cómo funcionaba el mecanismo económico.
“El régimen de Venezuela pagaba al régimen cubano la cifra de diez mil ochocientos treinta y tres dólares por cada médico"; detalló.
“Mi salario total era de doscientos setenta y ocho dólares. Si usted le resta a diez mil ochocientos treinta y tres, doscientos setenta y ocho; le va a dar diez mil quinientos cincuenta y cinco dólares que iban para el régimen cubano. Si usted multiplica diez mil quinientos cincuenta y cinco dólares por cuarenta mil médicos que habíamos en aquella época en Venezuela... Cuando usted multiplica eso, le va a dar millones”, agregó.
Tras estos testimonios, el régimen cubano se quedaba con el 97 por ciento del valor de cada médico.
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@aztecanoticias El foco está en Venezuela, donde miles de médicos de Cuba fueron enviados bajo acuerdos entre gobiernos. Testimonios denuncian que el régimen cubano se quedaba con la mayor parte del dinero pagado por cada médico, mientras los profesionales recibían solo una fracción. Historias de presión, control y deserciones revelan el lado menos contado de estas misiones. Un reportaje de @_ninaandrade para #Hechos #TikTokInforma #Cuba ♬ sonido original - Azteca Noticias
Del avión a la obediencia: así comenzaba el control sobre los médicos cubanos
Pero la explotación no solo era financiera; también era psicológica. Desde el momento en que los médicos pisaban suelo venezolano, el trato cambiaba por completo.
“Desde que tú te bajas del avión ya el trato es malísimo, te dicen ‘fórmate aquí', una mala forma total. Yo me salgo para la calle, ya era de madrugada, me siento en la acera y me pongo a llorar. ¿Qué hago aquí Dios mío?
“Yo llegué a Venezuela con un dólar y unos centavos"; muchos de estos médicos eran enviados a las zonas más remotas.
Y la orden siempre era la misma: “Usted va para donde haga falta, para donde la revolución lo necesite. Y si no le gusta, me avisa que lo regresamos ahora mismo para Cuba”, agregó.
Deserciones, miedo y silencio: cuando algunos médicos decidieron escapar de la misión
A pesar del control, hubo médicos que decidieron romper el silencio. Que entendieron que estaban dentro de una prisión con fronteras abiertas.
“Para finales de 2013 ya habían desertado más de 3 mil cubanos de la misión”, sentenció el médico cubano.
Para muchos, desertar se convirtió en la única forma de recuperar su libertad. Venezuela fue el laboratorio perfecto.
Allí aprendieron cómo desangrar las arcas de un país mientras sometían a sus propios ciudadanos; pero con Venezuela en ruinas y el petróleo escaseando, el régimen cubano comenzó a mirar hacia nuevos destinos.
Y uno de ellos terminaría siendo México, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador les abrió las puertas de par en par.