La sede de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP se ha transformado en un escenario surrealista. Marx Arriaga, el polémico artífice de los libros de texto gratuitos o bien, comunistas, cumplió más de 72 horas enclaustrado en su oficina.
Lo que para la Secretaría de Educación y para los guardias de seguridad es un desalojo ignorado, para Arriaga es una jornada de trabajo heroica que, curiosamente, requiere la misma playera roja desde el viernes.
Entre cartulinas de apoyo y cajas de mudanza: La resistencia de Marx Arriaga
Desde que cinco elementos de seguridad le solicitaron abandonar el inmueble el pasado viernes, Arriaga decidió que su despacho era su última trinchera. Mientras en el exterior las paredes se tapizan con cartulinas de un apoyo que parece fabricado a la medida y mantas de la "Nueva Escuela Mexicana" firmadas por maestros del Estado de México, en el interior la realidad es distinta: el desmantelamiento ha comenzado.
La tarde de este lunes, el desfile de cajas repletas de documentos y objetos personales marcó el contraste con el discurso de permanencia del funcionario. Sin embargo, Arriaga insiste en que no hay tal atrincheramiento, a pesar de que no ha cruzado el umbral de la puerta hacia la calle en tres días.
Su argumento es casi poético: no se aferra al cargo, sino que "trabaja para enriquecer los libros de texto", una labor que, según él, justifica incluso pernoctar en el mobiliario oficial.
📚 El legado polémico de Marx Arriaga en la @SEP_mx
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 17, 2026
La gestión de Marx Arriaga al frente de la Dirección General de Materiales Educativos ha sido señalada por la oposición como uno de los golpes más severos a la formación de las infancias mexicanas.
Tras su accidentada… pic.twitter.com/ZSW4k5foeC
"No me han notificado": La ignorancia selectiva frente a la destitución
Arriaga recibió a medios de comunicación tras compartir un pollo rostizado con su equipo. El funcionario aseguró que su permanencia es una cuestión de estricto cumplimiento legal.
“No estoy atrincherado, tanto no estoy atrincherado, que estamos haciendo comités de defensa y le digo claro a la Secretaría, que entregue el oficio donde se termina la comisión que tengo y se acabó aquí”, declaró con firmeza.
La ironía alcanza su punto máximo cuando Arriaga justifica su estancia bajo el temor de que le "carguen muertos" o le reclamen incumplimiento de atribuciones. Su compromiso es tal que asegura que debe comer dentro de la oficina para lograr los materiales educativos, ignorando que, en el mundo exterior, la SEP ya ha nombrado a Nadia López como su sucesora. Ante esto, el funcionario aplicó una lógica imbatible: no reconoce el nombramiento porque "no ha tenido tiempo" de revisar los canales oficiales debido a su exceso de trabajo.