El reloj legislativo se ha puesto en marcha. Tras semanas de especulaciones y tensiones políticas, se terminó la espera: la Cámara de Diputados recibió de manera oficial la iniciativa de Reforma Electoral enviada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.

El documento que busca transformar las reglas del juego democrático en México ya está en manos del Poder Legislativo, marcando el inicio de lo que se anticipa como una de las batallas políticas más intensas del año.

Cámara de Diputados recibe iniciativa de Reforma Electoral

El protocolo de recepción se llevó a cabo en el recinto legislativo de San Lázaro. Juan Ramiro Robledo, titular de la unidad de enlace legislativo de la Secretaría de Gobernación (Segob), acudió en representación del Ejecutivo federal y fue el encargado de entregar físicamente el documento.

Del lado del Legislativo, la iniciativa fue recibida por la diputada Kenia López Rabadán, actual presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, quien formalizó el ingreso del proyecto de decreto.

Tras el anuncio, la bancada de Morena expresó su respaldo a la propuesta presidencial con consignas desde sus curules. Entre gritos de “¡Presidenta!”, “¡No estás sola!” y “¡A favor, a favor!”, las y los legisladores manifestaron públicamente su apoyo a la iniciativa.

Inicia el proceso: 11 artículos a debate

Con esta recepción oficial, arranca formalmente el proceso legislativo para analizar la propuesta presidencial, la cual plantea la modificación directa de 11 artículos de la Constitución mexicana.

Posteriormente, la Mesa Directiva informará al Pleno sobre la llegada del documento y la iniciativa será turnada a las comisiones correspondientes, donde los legisladores de todas las fuerzas políticas deberán iniciar las fases de análisis profundo, discusión y, finalmente, su votación.

Reforma Electoral llega a San Lázaro sin consenso de partidos

Hasta el momento, no existe un consenso entre las fuerzas políticas para aprobarla, e incluso la alianza oficialista enfrenta divisiones internas. El Partido del Trabajo (PT) ha advertido que podría retener sus 49 votos si la iniciativa atenta contra su supervivencia política (como la eliminación de plurinominales) o plantea el riesgo de regresar a un partido de Estado, mientras que el Partido Verde se mantiene cautelosamente a la expectativa del texto final.

“Riesgo de partido de Estado": PT condiciona sus votos para la Reforma Electoral

A esta rebelión interna se suma el bloque opositor, que ha manifestado su rechazo frontal a cualquier intento de alterar el contrapeso en el Congreso. Las matemáticas son el principal obstáculo para el gobierno de Sheinbaum: al tratarse de modificaciones a la Carta Magna, se requiere forzosamente de mayoría calificada (dos terceras partes de los votos), una cifra que, como reconoció recientemente el propio líder morenista Ricardo Monreal, aún no tienen asegurada.