La publicación del libro "Ni venganza ni perdón", escrito por el exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra , en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez, ha desatado una fuerte polémica política.

En el texto, Scherer expone una serie de acusaciones y revelaciones sobre presuntos abusos, corrupción y vínculos con el crimen organizado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, particularmente señalando al exvocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas.

Jesús Ramírez Cuevas, bajo la lupa tras revelaciones del libro

De acuerdo con el contenido del libro, Jesús Ramírez Cuevas, excoordinador de Comunicación Social del gobierno federal y actual coordinador de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum, queda en el centro de los señalamientos. Scherer lo describe como un personaje protegido por el poder político, que hoy se encuentra “acorralado” por la gravedad de las acusaciones que se hacen públicas.

Presunto vínculo con Sergio Carmona, el llamado “rey del huachicol”

Uno de los señalamientos más delicados es la presunta relación entre Ramírez Cuevas y Sergio Carmona, empresario asesinado en 2021 y señalado por autoridades estadounidenses como el “rey del huachicol”. Según Scherer, Ramírez Cuevas habría sostenido reuniones con Carmona y habría sido el vínculo que le permitió acceso al círculo cercano del presidente López Obrador.

El libro afirma que Carmona habría financiado campañas políticas en al menos tres entidades gobernadas por Morena, entre ellas Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, presuntamente con recursos de origen ilícito.

Carmona habría llegado hasta el círculo presidencial

Scherer sostiene que Ramírez Cuevas abrió las puertas del poder presidencial a Carmona, permitiéndole reunirse con figuras clave del movimiento, como Mario Delgado, y, según el relato, incluso con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que agrava el impacto político de las revelaciones.

Investigaciones en Estados Unidos hacia Jesús Ramírez Cuevas

Otra de las revelaciones que ha generado mayor controversia es que, según el libro, Jesús Ramírez Cuevas tendría investigaciones abiertas en cortes federales de Texas y Nueva York, donde se siguen procesos relacionados con lavado de dinero y financiamiento electoral con recursos del crimen organizado, vinculados a casos del Cártel de Sinaloa.

Ante esto, senadores de oposición han exigido que las autoridades mexicanas actúen. El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, pidió que la Fiscalía General de la República cite a declarar al exvocero presidencial.

En el mismo sentido, legisladores del PAN como Francisco Ramírez Acuña y Lupita Murguía señalaron que los hechos descritos ameritan investigaciones de oficio, aun sin denuncias formales.