Pesa apenas 1.3 kilos y cabe en las manos. Tiene forma de cubo, mide solo 10 centímetros por lado y, aun así, fue pensado para una tarea enorme: observar a México desde el espacio. No se trata de una misión de ciencia ficción, sino de K’OTO, el nanosatélite que desarrolla la Facultad de Ingeniería de la UNAM en su campus Juriquilla.
La fuerza de este proyecto no está solo en su tamaño diminuto, sino en lo que representa. Mientras muchos avances espaciales parecen lejanos o reservados para grandes potencias. Nació en aulas universitarias, con estudiantes y científicos que buscan demostrar que en México también puede construirse tecnología espacial propia.
El nanosatélite K’OTO, desarrollado por científicos de la UNAM , podría ser lanzado de la Estación Espacial Internacional en diciembre de 2026.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 9, 2026
Con K’OTO, se busca fotografiar al país en el espectro visible a baja y mediana resolución, así como monitorear la actividad de… pic.twitter.com/0jZyI9Vshu
K’OTO no fue diseñado para adornar vitrinas. Su misión es concreta: tomar fotografías del territorio nacional en espectro visible y generar información útil, pero ¿de qué?, aquí te contamos.
El nanosatélite K’OTO no es 'solo un cubo'
Aunque desde fuera parece una pieza simple, K’OTO es un CubeSat, un tipo de nanosatélite miniatura que se usa en investigación, educación, demostraciones tecnológicas y observación terrestre. En este caso, el dispositivo cuenta con dos cámaras a bordo, sistemas de estabilización y control de orientación, lo que le permitirá capturar imágenes de baja y mediana resolución del territorio mexicano.
No se trata únicamente de mandar 'algo' al espacio, sino de poner en órbita un instrumento funcional, capaz de enviar datos a tierra mediante bandas de radioaficionado. La meta, de acuerdo con la propia UNAM, también es formar nuevas generaciones de especialistas en ingeniería aeroespacial y avanzar hacia una mayor independencia tecnológica.
¿Qué observará desde el espacio?
La misión del nanosatélite K’OTO será tomar fotografías de México desde órbita terrestre baja. Esas imágenes, aunque no serán de ultra alta resolución, sí pueden aportar información valiosa para estudiar condiciones del suelo, comportamiento de la atmósfera y seguimiento de fenómenos naturales.
Otra de sus tareas será vigilar volcanes activos, entre ellos el Popocatépetl. En un país donde la actividad volcánica obliga a mantener monitoreo constante, contar con herramientas adicionales de observación puede fortalecer el análisis científico y la lectura del comportamiento del terreno y las emisiones.
¿Por qué se llama K’OTO y cuándo podría despegar?
El nombre K’OTO significa 'chapulín' o 'saltamontes' en otomí, una referencia que conecta el proyecto con Querétaro, donde se desarrolla, y con la idea de dar un salto: de la ingeniería aeronáutica a la espacial. No es un detalle menor, porque ahí también hay una apuesta simbólica por vincular innovación con raíces mexicanas.
En el desarrollo del proyecto participan estudiantes y profesores de la UNAM, con apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro.
Nanosatélite K´OTO, de creación universitaria, orbitará la Tierra 🛰️
— Ingeniería UNAM (@FIUNAM_MX) March 9, 2026
El nanosatélite K’OTO, desarrollado y probado por personas científicas de la #FIUNAM, campus Juriquilla, podría ser lanzado de la Estación Espacial Internacional en diciembre de 2026.
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Además, existen alianzas con la Agencia Espacial Mexicana y con el Instituto de Tecnología de Kyushu, en Japón, para las pruebas de certificación y el eventual lanzamiento vía JAXA.
La expectativa actual es que K’OTO pueda ser puesto en órbita en diciembre de 2026 desde la Estación Espacial Internacional, una vez que apruebe la tercera y última fase de su desarrollo. Su vida útil estimada sería de entre 12 y 18 meses en órbita.