El juez Raúl Palos Pacheco vinculó a proceso a Esmeralda y Brian, padres del pequeño Eitan Daniel, un niño de un año seis meses de edad, quien fue asesinado y posteriormente trasladado en distintos medios de transporte hasta ser abandonado en el desierto, a la salida de Ciudad Juárez.

Padres de Eitan Daniel permaneceran en el Cereso

La madre del menor enfrenta cargos por homicidio calificado y agravado, así como por inhumación y falta de respeto a los cadáveres, derivado del traslado del cuerpo del niño a esa zona. Por su parte, el padre fue vinculado como autor por omisión o comisión del delito de homicidio, también en su modalidad agravada y calificada.

Como parte del proceso legal, ambas personas permanecerán durante seis meses al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso), mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.

Declaración de la madre de Eitan Daniel

Durante la comparecencia, Vianey Esmeralda, la madre del menor, asumió toda la responsabilidad de la muerte de su hijo. “Me quiero declarar culpable por el homicidio de mi hijo… estoy asumiendo mi culpa… el señor Bryan Gabriel no tiene nada que ver”, expresó ante el juez.

Vianey intentó deslindar de responsabilidades al padre del niño, asegurando que él desconocía la situación de violencia en la que vivía el pequeño.

Sin embargo, el juez determinó la vinculación a proceso por homicidio agravado, delitos contra el respeto de los cadáveres, lo que significa que, por ahora, ambos permanecerán en el CERESO de Ciudad Juárez mientras continúan las investigaciones.

Dan el último adiós al pequeño Eitan Daniel

La comunidad de Ciudad Juárez se encuentra de luto tras la muerte del pequeño Eitan Daniel, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en un desierto, generando conmoción entre familiares, amigos y habitantes de la zona.

En la colonia donde vivía el menor, específicamente en la calle Peral, familiares paternos velaron el cuerpo del pequeño en medio de un ambiente de dolor e indignación.

Ahí, abuelos, tíos y seres queridos se han reunido para despedirlo, rodeando el féretro con fotografías, flores y juguetes, mientras recuerdan su corta vida.