Un juez federal ordenó la liberación del propietario del Crematorio Plenitud, José Luis “N”, luego de determinar que no se configuró delito por ocultar o conservar los 386 cadáveres localizados en el inmueble en 2025.

La resolución fue emitida por Luis Eduardo Rivas Martínez, titular del Juzgado Séptimo de Distrito, quien consideró que no existen elementos suficientes para procesar al dueño del establecimiento por los hechos relacionados con el hallazgo de los cuerpos.

El hallazgo de 386 cadáveres en el Crematorio Plenitud en 2025

El caso generó conmoción nacional cuando en 2025 fueron localizados 386 cadáveres apilados al interior del crematorio, ubicado en Ciudad Juárez.

Lo que agravó la indignación pública fue que, presuntamente, las familias de las personas fallecidas ya habían recibido urnas con cenizas, creyendo que se trataba de los restos de sus seres queridos.

Tras el descubrimiento, las autoridades detuvieron a dos personas: el encargado del crematorio y el propietario. Ambos enfrentaron procesos judiciales derivados de la investigación por el manejo irregular de los cuerpos.

Familias expresan indignación por liberación del dueño del Crematorio Plenitud

A través de un comunicado, familiares de las personas cuyos cuerpos fueron encontrados en el lugar manifestaron su indignación ante la liberación del propietario.

Señalaron que la decisión judicial representa un golpe para las víctimas indirectas, quienes aún enfrentan la incertidumbre sobre la identidad y el destino real de los restos entregados en su momento.

El caso del Crematorio Plenitud se convirtió en uno de los más impactantes en materia forense en la región fronteriza, al exhibir presuntas irregularidades en el manejo de cuerpos y servicios funerarios.

Por ahora, la resolución judicial deja en libertad al propietario, mientras las familias continúan exigiendo justicia y claridad sobre lo ocurrido con los 386 cadáveres hallados en el establecimiento.

Muerte del encargado en el Cereso Estatal 3

Meses después de su detención, el encargado del crematorio murió al interior del Cereso Estatal 3, donde permanecía recluido mientras avanzaban las investigaciones.

Su fallecimiento dejó el proceso judicial centrado en el propietario del establecimiento, cuya situación jurídica ahora dio un giro con la orden de liberación.

De acuerdo con la resolución del juez federal, no se acreditó el delito de ocultar o conservar cadáveres en el caso de los 386 cuerpos hallados en el crematorio.

Esta decisión permitió que el dueño recuperara su libertad, lo que ha provocado una nueva ola de críticas y cuestionamientos hacia el sistema judicial.