Trevor Van Camp, un novio que planeó la pedida de matrimonio perfecta, sufrió el susto de su vida al tirar el anillo de compromiso desde el puente colgante SkyBridge ubicado en Michigan, el cual tiene una altura de 118 pies (unos 36 metros).

Después de armarse de valor, Trevor hizo la pregunta, pero los nervios lo traicionaron y en el momento exacto en que se arrodilló, el anillo resbaló de sus dedos, pasó por una rendija y desapareció en la nieve profunda del abismo.

Propuesta de compromiso arruinada por caída del anillo

Lo que debía ser un momento de película se convirtió en una pesadilla. Trevor se quedó congelado mirando hacia el vacío mientras su novia, Danielle Jenkins, intentaba asimilar lo que acababa de pasar.

Tras unos minutos de shock, ambos bajaron del puente con una idea fija: no se irían de ahí sin la joya. La pareja pidió ayuda al personal del Boyne Mountain Resort, quienes detuvieron sus labores para unirse a la cacería del tesoro.

¿Cómo encontraron el anillo de compromiso?

Aquí es donde aparece Pat Harper, el supervisor de nieve del turno nocturno. Al ver la angustia de los novios, Pat no solo les prestó equipo, sino que él mismo se puso a rastrear la zona con un detector de metales . "Nos prometieron que lo iban a encontrar, no había dudas para ellos", recordó Danielle. Pat y dos colegas caminaron entre la nieve virgen durante media hora, desafiando el frío y la oscuridad.

La búsqueda del anillo terminó

Cuando parecía que todo estaba perdido y la pareja ya pensaba en ir a una joyería por un reemplazo, el detector de Pat comenzó a sonar con fuerza cerca de unas huellas. Tras escarbar unos centímetros hasta llegar a la tierra, Pat vio un destello: era el anillo de diamantes , intacto y brillante. El trabajador corrió hacia la pareja para entregarles la joya, convirtiéndose oficialmente en el héroe de su historia.

Final feliz lejos de las alturas

Finalmente, Trevor pudo ponerle el anillo a Danielle, pero esta vez lejos de las alturas. La pareja celebró el compromiso y agradeció enormemente a Pat por salvar su gran día. Ahora, planean regresar al resort para cruzar el puente completo, aunque esta vez aseguran que llevarán el anillo bien sujeto. Es la prueba de que, a veces, el amor necesita un empujón de buena suerte y un detector de metales.