En el torrente informativo cotidiano hay escándalos, filtraciones y acusaciones de todo calibre, pero pocas han provocado un remezón político tan profundo como las revelaciones contenidas en el libro “Ni venganza ni perdón” del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer.

En sus páginas, el autor lanza una batería de señalamientos directos contra el exvocero presidencial y actual coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, a quien atribuye una red de corrupción, tráfico de influencias y presuntos nexos con estructuras criminales.

Las acusaciones no son menores ni aisladas. Scherer describe una cascada de ilícitos graves que, de confirmarse, obligarían a que el funcionario enfrente todo el peso de la ley, sin excepciones ni perdón alguno.

Huachicol fiscal y financiamiento político bajo sospecha: El caso de Jesús Ramírez Cuevas

Uno de los señalamientos más delicados apunta a la presunta apertura de las puertas del poder al crimen organizado. De acuerdo con el libro, Ramírez Cuevas habría facilitado el acceso a Palacio Nacional a Sergio Carmona, identificado como el llamado “rey del huachicol”. Según esta versión, Carmona habría financiado campañas de Morena desde 2018, mediante un esquema de huachicol fiscal.

Para la oposición, estos hechos no sólo ameritan una renuncia inmediata, sino investigaciones penales. Legisladores advierten que el financiamiento ilícito de campañas con dinero de la delincuencia organizada constituye un delito grave que no puede minimizarse ni archivarse.

Exigen rendición de cuentas en el Senado

Desde distintas fuerzas políticas se ha elevado la presión para que Ramírez Cuevas comparezca ante el Senado y explique los señalamientos. El senador del Partido Verde Ecologista de México, Luis Armando Melgar, subrayó que la transparencia y la rendición de cuentas son indispensables para evitar la impunidad.

En la misma línea, legisladores del Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano coinciden en que lo revelado configura una posible “noticia criminal” que debe ser investigada por la Fiscalía.

Desvíos, propaganda y control de la mañanera: Lo que señala el libro “ni perdón, ni olvido”

Las acusaciones no se detienen ahí. Scherer señala que Ramírez Cuevas habría gestionado una doble indemnización para ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro por más de 27 mil millones de pesos, recursos que —afirma— se usaron para comprar lealtades políticas, causando un daño severo al erario.

Además, el periódico Regeneración, fundado por el propio Ramírez Cuevas, habría recibido publicidad oficial y financiamiento público estimado en más de 2 mil 800 millones de pesos. A ello se suma el presunto manejo discrecional de las conferencias mañaneras, con preguntas a modo y recursos destinados al pago de seudoperiodistas afines al poder.

Para la oposición, el escenario es claro: el gobierno y Morena deben decidir si continúan protegiendo a un funcionario severamente cuestionado o si asumen el costo político y legal de deslindarse. Las revelaciones están sobre la mesa; ahora, la exigencia es que no queden impunes.