Este martes 6 de enero de 2026 pasará a la historia. La ciudad de Abdanan en Irán, ubicada en la provincia de Ilam y cerca de la frontera con Irak, ha sido declarada bajo control total de los manifestantes antirrégimen . Lo que comenzó como una protesta por la precaria economía terminó en una toma masiva.

Imágenes impactantes muestran a los protestantes enfrentando a la Guardia Revolucionaria (IRGC). La presión fue tal que los agentes del régimen tuvieron que refugiarse en los techos de las estaciones de policía, mientras la multitud celebraba en las calles. En un intento desesperado por frenar el avance, el gobierno cortó la electricidad en toda la zona.

Ciudades en Irán se suman a las manifestaciones

La chispa se extendió rápidamente a la ciudad vecina de Malekshahi. Durante el funeral de Mohsen Agha Mohammadi, un joven asesinado días antes, la rabia de la gente explotó. Al grito de "mataré a quien mató a mi hermano", los manifestantes obligaron a las unidades especiales a huir.

Se reporta que varios bancos estatales fueron incendiados y que el control de partes estratégicas de la ciudad está ahora en manos de la población. La agencia oficial del régimen ya confirmó la muerte de un teniente de la policía en estos enfrentamientos, lo que confirma que las fuerzas represivas están perdiendo terreno.

Régimen iraní rodea la capital

Mientras las ciudades de la periferia caen, la capital, Teherán, se ha convertido en una fortaleza. Plazas clave como Haft-e Tir y Valiasr están inundadas de patrullas y fuerzas de seguridad que intentan evitar que el ejemplo de Abdanan llegue al corazón del país.

Se ha denunciado el uso de ambulancias para transportar policías y evitar que los manifestantes detecten los movimientos de las tropas. En otras zonas como Karaj, el ambiente es de ley marcial, con vehículos blindados recorriendo las calles para intimidar a la población.

Unidades de seguridad se únen a las protestas

Lo ocurrido hoy en Abdanan no tiene precedentes recientes. Medios locales reportaron que algunos policías también se unieron a las protestas y otros solamente retrocedieron ante la gran cantidad de personas que decidieron levantarse en contra del régimen actual en Irán.

La crisis económica, sumada a años de represión, ha llevado a Irán a un límite donde el control ya no se recupera solo con fuerza. El mundo observa con atención si estas ciudades liberadas logran mantenerse.