La alerta está encendida en Hidalgo. Tres incendios forestales activos mantienen movilizadas a brigadas en los municipios de Tulancingo, Singuilucan y Epazoyucan, donde el fuego ya es visible desde varios puntos por las columnas de humo.

Las situaciones más complicadas se reportan en el cerro de San Vicente, en Epazoyucan, y en el cerro de Napateco, en Tulancingo. En estas zonas el fuego ha obligado al despliegue de brigadas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), así como de bomberos y personal de Protección Civil.

Cerro de San Vicente y Napateco, los focos rojos por los incendios

En Epazoyucan, el incendio en el cerro de San Vicente ha generado preocupación por la intensidad del fuego y las condiciones del viento. Mientras tanto, en Tulancingo, el siniestro en el cerro de Napateco también mantiene en alerta a las autoridades.

En Singuilucan, brigadas trabajan en la zona de Vindhó para contener las llamas y evitar que el fuego avance hacia áreas habitadas o de mayor vegetación.

Habitantes de las zonas cercanas han compartido imágenes donde se observan densas columnas de humo que se alcanzan a ver a varios kilómetros de distancia.

Más de 50 incendios en lo que va del año en Hidalgo

El panorama no es menor. En lo que va del año, Hidalgo ya suma más de 50 incendios forestales y más de 400 hectáreas afectadas, una cifra que enciende las alarmas en plena temporada crítica.

A nivel nacional, la Conafor reportó 20 incendios activos en el país, de los cuales siete se encuentran dentro de áreas naturales protegidas. Entre ellas destacan:

  • La Paila-El Xihuingo, en Hidalgo
  • Agua Fría, en Jalisco
  • Sierra de San Miguelito y Gogorrón, en San Luis Potosí
  • Cañón del Sumidero, La Encrucijada y La Sepultura, en Chiapas

Estas zonas, por su valor ambiental, requieren especial atención para evitar daños irreversibles a la flora y fauna.

Llamado a la población por incendios forestales

Autoridades piden a la población evitar quemas agrícolas sin control, no tirar colillas de cigarro y reportar cualquier columna de humo de inmediato.

La temporada de calor apenas comienza y las condiciones de sequía y viento pueden complicar aún más el escenario si no se toman precauciones.

Mientras tanto, brigadistas continúan trabajando a marchas forzadas para sofocar los incendios y evitar que la cifra de hectáreas dañadas siga creciendo.