Una denuncia que comenzó a circular entre familiares de pacientes encendió las alertas en Monclova, Coahuila; presuntos trabajadores del Banco de Sangre del Hospital General de Zona y Medicina Familiar No. 7 habrían ofrecido unidades en efectivo, con montos que oscilan entre 600 y 700 pesos por cada bolsa, situación que generó indignación y preocupación entre usuarios del servicio.

De acuerdo con los señalamientos, el supuesto cobro se habría realizado directamente a familiares que buscaban con urgencia unidades para sus pacientes hospitalizados. Sin embargo, tras difundirse estas versiones, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila emitió un posicionamiento oficial para rechazar cualquier práctica irregular.

IMSS reacciona a presuntos cobros por donación de sangre

En su comunicado, la institución subrayó que el Banco de Sangre del HGZ/MF No. 7 opera bajo estrictos mecanismos de control y trazabilidad. Cada unidad, explicó, se registra en un sistema nacional con identificación individual y validación de usuarios autorizados, lo que —aseguran— impide manejos discrecionales o fuera de norma.

Además, el IMSS enfatizó que la donación de sangre es completamente gratuita y se realiza bajo protocolos institucionales bien definidos, que incluyen verificación de identidad y registro documentado. La gestión y asignación de unidades, añadió, se lleva a cabo exclusivamente por canales oficiales, sin intermediarios y sin cobro alguno.

IMSS llama a denunciar cualquier irregularidad en sus sucursales

Frente a la polémica, el instituto exhortó a los derechohabientes y a la ciudadanía en general a denunciar cualquier acto que contravenga la normatividad. Recalcó que no existe ningún esquema autorizado de venta de sangre y que cualquier solicitud de dinero debe reportarse de inmediato.

El IMSS también recordó que el sistema de bancos de sangre forma parte de una red nacional con procesos auditables, lo que permite dar seguimiento puntual a cada unidad recolectada y transfundida. Este modelo busca garantizar transparencia, seguridad y equidad en la atención médica.

La controversia pone sobre la mesa un tema sensible: la vulnerabilidad de las familias cuando enfrentan una emergencia hospitalaria. En momentos críticos, la desesperación puede abrir espacio a abusos si no se cuenta con información clara.