El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Guanajuato informó que al joven le estalló un artefacto explosivo durante sus actividades laborales y tras dejarle lesiones importantes en su cuerpo Chuy ā€œNā€ fue atendido, salvándole la vida y la función de su brazo derecho con tecnología de punta.

A través de un comunicado, el Instituto detalló que el joven fue ingresado al Hospital General de Zona (HGZ) No. 2, en donde el personal del IMSS Guanajuato le permitió a Chuy ā€œNā€ continuar con su sueño de ser músico y tocar el piano.

ā€œEl paciente ingresó muy grave, intubado y con apoyo de ventilación mecánica. Fue referido del HGZ No. 3, en Salamanca, con antecedente de quemaduras en vías respiratoriasā€, detalló la doctora Rosalba Jiménez Salazar, especialista en Cirugía Plástica y Reconstructiva adscrita del HGZ No. 2.

Ante la gravedad de las mismas, el paciente requirió atención en Terapia Intensiva a la par de los manejos de Cirugía Reconstructiva.

La especialista señaló que, al realizarle una revisión a su llegada al nosocomio, el joven presentaba lesiones muy severas, de tercer grado en el 13% de la superficie corporal, involucrando cara, cabello, cuello, tórax y ambos brazos.

ā€œPrácticamente el brazo derecho estaba deshecho, debido a la explosión estaban avulsionados los tejidos, músculos y tendones; pensamos que se perdería la extremidadā€, subrayó la doctora.

Joven Chuy tuvo atención con tecnología de punta del IMSS Guanajuato

De acuerdo con el informe, el joven Chuy ā€œNā€ tuvo una atención exitosa gracias al IMSS Guanajuato, que a pesar de ser un hospital de Segundo Nivel de Atención, utilizó tecnología de punta para que pudiera recuperar la movilidad de su brazo, ā€œque estaba prácticamente destrozadoā€.

También, detallaron que el instituto hizo todo lo necesario para que el paciente seguir viviendo, además de brindarle todos los cuidados especializados.

El joven Chuy permaneció una semana en terapia intensiva, le fueron retiradas esquirlas del cuerpo y pasó a piso de hospitalización.

Ahí le fue realizado un colgajo abdominal, para poner piel de esta parte en los tendones, tejidos y músculos expuestos y así lograr una mayor oportunidad de funcionalidad en su brazo, la cual estaba en muy alto riesgo.

En un periodo de ocho semanas el paciente fue dado de alta, pero con limitaciones en la movilidad del brazo; sin embargo, con seguimiento y rehabilitación recuperó la funcionalidad y hasta puede tocar el piano, pues actualmente su movimiento es al 100%.