Dicen que la realidad supera a la ficción, pero en la Cuarta Transformación, la realidad parece fabricada por una marca de juguetes de imitación. Por eso, en Azteca Noticias le ponemos humor a este surrealismo mexicano y lanzamos la serie "Juguetes del Bienestar", personajes que parecen de plástico a los que no hay que darles cuerda.

Advertencia: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

No los busques en jugueterías convencionales; los "Juguetes del Bienestar", se distribuyen mediante una fila de seis horas en la que, al final, te dicen que "se acabó el presupuesto para el resto del año".

Estas piezas únicas no usan baterías de litio, se alimentan exclusivamente de aplausos grabados y hashtags pagados.

"Marx atrincherado"

Se trata de uno de los personajes más tercos de este sexenio y llega en versión coleccionable: Marx Edición Atrincherado.⁣

Con megáfono de la verdad, sello de “rechazado” y casi 100 horas resistiendose a su despido en sus oficinas. No cambia una coma, no cede ni un metro.⁣ Este juguete no incluye autocrítica ni liquidación.⁣

"Chuchito Poket"; corrupción gota a gota

Se trata de un monito que parece mago. ¡Cambia la realidad a tu gusto! Se trata del nuevo "Chuchito Pocket", la miniatura que succiona el presupuesto gota a gota.⁣

Borra errores, reescribe fracasos y fabrica aplausos al instante. Activa el modo “Verdad Alterna” y conviértete en el maestro del montaje.⁣

Con su accesorio de ejército de 'bots', controla la conversación mientras el dinero fluye mágicamente.⁣

Con el nuevo "Chuchito Pocket" la corrupción cabe en tu bolsillo.⁣

Advertencia: Al abrir el empaque, el usuario acepta que cualquier defecto de fábrica no es responsabilidad del fabricante, sino de las administraciones pasadas, de la mafia del juguete o de un complot orquestado por las jugueterías trasnacionales para desprestigiar nuestra manufactura soberana.

La garantía de estos juguetes quedará anulada automáticamente si:

  • El usuario intenta comparar el juguete con estándares de calidad internacionales.
  • Si detecta que el dueño lee libros que no han sido autorizados por la Dirección de Materiales Educativos.
  • El juguete es expuesto a preguntas directas, cuestionamientos lógicos o periodismo independiente, el plástico podría derretirse por la "fricción ideológica".