El gobierno federal sostiene que los asesinatos en México van a la baja; sin embargo, el reciente hallazgo de múltiples fosas clandestinas en distintos puntos de México ha destapado una duda metodológica y política: ¿Cómo se están contando los muertos?

Fuerza Informativa Azteca (FIA) ha conversado con expertos en seguridad, quienes sugieren que la disminución en las cifras oficiales podría deberse a que los cuerpos hallados en fosas no se suman a la lista de homicidios dolosos.

El caso Concordia: Muertos sin registro

Basta con ver la última discrepancia mediática. Se hizo evidente tras la localización de al menos cinco mineros en fosas clandestinas en Concordia, Sinaloa. Las investigaciones apuntan a que fueron asesinados por el grupo criminal ā€œLos Chapitosā€ al confundirlos con rivales.

A pesar de la confirmación del hallazgo, en los registros oficiales de homicidios de Concordia, estas muertes no aparecen.

David Saucedo, consultor en seguridad, explica la mecánica detrás de esta omisión:

ā€œLas autoridades evitan contabilizar los cadáveres que aparecen en las narcofosas con una serie de pretextos: dicen que son ā€˜restos’ y no un cuerpo completo, o que se desconoce la causa de muerte (si fue doloso o culposo)".

Rancho Izaguirre Teuchitlán Jalisco resguardo de evidencia
¿Y las víctimas que desaparecieron en el Rancho Izaguirre? Otros homicidios que pueden estar escondidos en ā€œpersonas desaparecidasā€.|Reuters

Mexicali y la estadística ā€œinfladaā€

Otro foco rojo es el Valle de Mexicali, Baja California, donde se hallaron 33 cuerpos. Aunque ocho ya fueron identificados y entregados a sus familias (algunos desaparecidos desde septiembre de 2025), su integración a la estadística criminal es opaca.

Para Saucedo, la razón es política: ā€œAl momento de ser recuperadas de las narcofosas, en automático se inflaría la cifra de personas asesinadas y esto rompe con la narrativa oficial de reducción de homicidios a nivel nacionalā€.

17 mil desaparecidos en la actual administración:

La crisis forense está íntimamente ligada a la de desapariciones. Roberto Vázquez, padre buscador, es tajante: no se puede hablar de paz mientras falten miles.

ā€œQue los sumen a ver si es cierto que bajó el índice... primero que nos digan cuántas fosas hayā€, exigió.

Los datos son contundentes:

  • 133 mil personas desaparecidas desde los años 60.
  • 52 mil correspondieron al sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
  • 17 mil se acumulan ya en lo que va de la actual administración federal (aprox. 70 mil en 7 años de régimen).

Mientras estos miles de expedientes sigan clasificados como ā€œdesaparecidosā€ y no como homicidios, la estadística nacional seguirá mostrando una realidad parcial que no refleja la violencia en los territorios controlados por el crimen.