Tras la caída y detención del dictador Nicolás Maduro y Cilia Flores, la mirada internacional se ha posado sobre el único eslabón que queda suelto de la dinastía: Nicolás Maduro Guerra, conocido popularmente y con cierto desdén como "Nicolasito".
Considerado durante años como el "heredero natural" del régimen, Maduro Guerra, nacido en 1990, no es solo el hijo de Nicolás; es una pieza clave en el engranaje de corrupción y poder que Estados Unidos ha desmantelado. Hoy, con sus padres bajo custodia, su paradero es incierto, pero su voz sigue resonando en las calles de Venezuela.
#ÚLTIMAHORA | Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores se han declarado inocentes de los cargos.https://t.co/D3q01okAvm pic.twitter.com/8PXA2swkIP
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 5, 2026
El ascenso del hijo de Nicolás Maduro
Único hijo biológico del dictador, "Nicolasito" ascendió meteóricamente en la política venezolana no por mérito, sino por apellido. Desde muy joven ocupó cargos estratégicos creados a su medida: desde la jefatura del Cuerpo de Inspectores de la Presidencia hasta una curul en la Asamblea Nacional.
En los audios y registros de sus intervenciones públicas, se le escucha replicar la retórica agresiva de su padre:
"Aquí no vienen a imponerle los concejales desde ningún otro país. Aquí no viene una lista desde Washington... No, los concejales los elige el pueblo", solía decir en mítines, defendiendo una "democracia" que el mundo desconocía.
La sombra del narcotráfico y el Cártel de los Soles
Más allá del nepotismo, el perfil de Maduro Guerra está manchado por acusaciones federales graves.
Documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos y reportes de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) han señalado a la familia Maduro no solo como un gobierno ilegítimo, sino como una organización criminal .
- La acusación de 2020: En el indictment (acusación formal) donde se ofreció una recompensa por su padre, la inteligencia estadounidense describió la operación del "Cártel de los Soles", una organización de narcotráfico incrustada en el Estado venezolano.
- El papel del hijo: Aunque la acusación principal recae sobre el padre, "Nicolasito" fue sancionado específicamente por el Tesoro de EE.UU. en 2019. Se le acusa de ser parte del círculo íntimo que facilita la corrupción sistémica, la censura y, crucialmente, el saqueo de oro en el Arco Minero, una actividad que agencias de inteligencia señalan como la "lavadora de dinero" del narcotráfico y el terrorismo en la región.
Se le identifica como el enlace logístico para mantener la lealtad de las juventudes militares y asegurar el flujo de recursos ilícitos hacia la cúpula familiar.
De "heredero" a fugitivo
Tras la operación que terminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, el llamado "príncipe de la revolución" reapareció brevemente en redes sociales. A través de un video en Instagram, Maduro Guerra denunció la "agresión imperialista" y llamó a los colectivos chavistas a la movilización y a crear "guarimbas" de resistencia.
"Nosotros vinimos con todo, vinimos a ganar con todo", era su lema habitual, pero hoy esas palabras resuenan vacías.
Para los analistas, "Nicolasito" representa el último aliento del sector duro del chavismo. Sin la protección de sus padres y con la justicia estadounidense pisándole los talones, el fin de la dinastía Maduro parece haber llegado a su capítulo final.