No nació en Tabasco, pero durante más de 30 años, Hernán Bermúdez Requena tuvo en sus manos el destino del estado. Desde las sombras y cobijado por placas policiales, este funcionario logró lo impensable: controlar la seguridad pública y dirigir a la delincuencia organizada al mismo tiempo.

Su escalada hacia el poder absoluto no fue casualidad. A lo largo de tres décadas, Bermúdez se incrustó en el sistema ocupando cargos estratégicos: fue policía, director del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Tabasco, subsecretario de Seguridad, director de la Policía de Investigación y encargado de despacho en la Fiscalía General del Estado. Desde esas trincheras, tejió una red de complicidad que culminaría en la entrega total de las instituciones al crimen organizado.

A la espera de su audiencia: Hernán Bermúdez, el jefe policiaco que operó para el CJNG en Tabasco

El oscuro antecedente de 2006: Arraigo federal y liberación

El historial criminal de Bermúdez Requena tiene registros oficiales desde hace casi dos décadas. El 12 de junio de 2006, cuando fungía como subsecretario de Protección Civil y Readaptación Social, fue aprehendido por agentes de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

El motivo de su captura era de altísima gravedad: se le relacionaba directamente con el secuestro y asesinato de Ponciano Vázquez Lagunes, señalado en ese momento como el principal narcotraficante de la región tabasqueña. Por este crimen, Bermúdez fue sometido a arraigo federal. Sin embargo, en una muestra del poder que ya ostentaba, apenas 11 días después regresó tranquilamente a sus funciones para seguir vigilando las prisiones del estado, burlando las investigaciones que lo vinculaban con el narcotráfico.

De “La Hermandad” a “La Barredora”

Con la impunidad garantizada, la estructura criminal de Bermúdez se institucionalizó. Entre 2010 y 2012, orquestó la creación de un grupo interno conocido como “La Hermandad Policial”. Este oscuro escuadrón, operando desde las entrañas del propio gobierno, fue la semilla y el principio operativo de lo que más tarde aterrorizaría al sureste del país bajo el nombre de “La Barredora”.

El gobierno de Adán Augusto: La entrega total del estado

La consolidación de su imperio criminal llegó de la mano de la política. En 2018, Bermúdez participó activamente en las campañas de Morena, operando a favor de su amigo de más de tres décadas, Adán Augusto López Hernández, y de Andrés Manuel López Obrador.

El pago por sus servicios no se hizo esperar. El 11 de diciembre de 2019, el entonces gobernador Adán Augusto López le entregó formalmente la Secretaría de Seguridad Pública. Fue durante este tristemente célebre sexenio estatal cuando la delincuencia organizada tomó posesión absoluta de las instituciones.

Lo que pasó después, los tabasqueños lo conocen de primera mano y lo han sufrido con sangre: “La Barredora” y el autodenominado “Grupo Tabasco” arrasaron con la región. Hoy, tras décadas de saqueo y violencia, la ciudadanía sigue esperando que alguien, por fin, les haga justicia.