Un incidente ocurrido el pasado martes en el área metropolitana de Minneapolis ha generado controversia tras la detención de Liam Conejo Ramos , un niño de cinco años, y su padre de origen ecuatoriano por parte del ICE.
Los hechos se desencadenaron cuando agentes federales interceptaron a la familia a la entrada de su hogar, justo después de que el menor regresara de sus actividades en el preescolar. Actualmente, ambos se encuentran bajo custodia en una instalación de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ubicada en Texas.
Un niño de cinco años y su padre fueron detenidos en Minneapolis por agentes de ICE
La cronología de los hechos presenta versiones encontradas. Por un lado, la superintendenta del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, denunció durante una conferencia de prensa que el niño fue retirado de un vehículo en marcha. Según este testimonio, otro adulto que residía en la vivienda solicitó infructuosamente hacerse cargo del pequeño.
Stenvik señaló además que uno de los agentes utilizó al menor como instrumento para que este llamara a la puerta de su casa y así verificar si había más personas en el interior, calificando la acción como el uso de un niño como carnada.
Contradicciones surgen entre el testimonio escolar y la versión oficial del DHS sobre el incidente
En contraparte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y portavoces de ICE han rechazado categóricamente estas afirmaciones. La agencia publicó que en ningún momento se empleó al menor con esos fines y aseguró que el niño fue abandonado por su progenitor.
Según el comunicado oficial, durante la operación dirigida hacia Adrian Alexander Conejo Arias, el padre huyó a pie y dejó atrás a su hijo. Las autoridades indicaron que un agente permaneció con el menor exclusivamente por su seguridad mientras los demás capturaban al objetivo previsto.
El contexto legal de la familia revela que ingresaron a Estados Unidos en diciembre de 2024 a través de Texas. Su abogado, Mark Prokosch, sostiene que sus clientes han seguido todos los procedimientos legales correspondientes para solicitar asilo.
De acuerdo con el representante legal, la familia está en pleno derecho de realizar dicho trámite, el cual ahora se ve interrumpido por el traslado del padre y el hijo al South Texas Family Residential Center en Dilley, Texas. Este centro es descrito como una instalación residencial con remolques que incluyen espacios educativos y recreativos para menores.
La comunidad local empieza a movilizarse por detención de inmigrantes en la región
Este caso no es un hecho aislado en la región. Las autoridades escolares de Columbia Heights han reportado que otros estudiantes han sido detenidos bajo tácticas similares. Entre los incidentes mencionados figuran la detención de un joven de 17 años que se dirigía a la preparatoria, una alumna de secundaria arrestada junto a su madre en su propio departamento, y una niña de cuarto grado, de 10 años, interceptada hace dos semanas mientras iba camino a la escuela.
Mientras el Gobierno justifica estas misiones como procedimientos legales y éticos, la comunidad local ha comenzado a organizarse para advertir a los vecinos sobre los movimientos de los agentes, quienes han sido descritos portando armas y máscaras durante las intervenciones. Por ahora, el padre y el niño de cinco años permanecen en la instalación de Texas a la espera de que se resuelva su situación migratoria.