El conflicto interno en Morena vuelve a escalar, ahora con el senador Félix Salgado Macedonio como protagonista. El legislador guerrerense no ocultó su inconformidad luego de que su propio partido le cerrara la puerta para competir por la gubernatura de Guerrero, bajo el argumento de evitar prácticas de nepotismo.

La molestia no es menor. Y es que la restricción surge directamente de los estatutos internos del partido, los cuales impiden que familiares directos de funcionarios en funciones busquen sucederlos en el cargo. En este caso, la actual gobernadora de Guerrero es su hija, lo que automáticamente lo coloca fuera de la contienda.

Salgado Macedonioi responde con video y lanza críticas internas por nepotismo

A través de un video publicado en sus redes sociales, Salgado Macedonio lanzó un mensaje que, aunque no menciona nombres de forma directa, apunta claramente hacia la dirigencia nacional del partido, encabezada por Luisa María Alcalde.

En el mensaje, el senador cuestiona lo que considera una contradicción dentro de Morena: por un lado, el discurso contra el nepotismo, y por otro, la presencia —según él— de familias completas ocupando cargos públicos.

“Yo tengo el impedimento… un estatuto me prohíbe porque mi hija es gobernadora, pero fíjense la paradoja de los que me critican… dicen que están contra el nepotismo, pero tienen a toda su familia en el poder”, expresó.

El legislador fue más allá al exigir congruencia a la dirigencia: primero, dijo, deberían erradicar el nepotismo dentro de su propio entorno antes de sancionar a otros actores políticos.

El trasfondo: Guerrero y la sucesión adelantada

El caso pone sobre la mesa una discusión más amplia dentro de Morena: el control de candidaturas y las reglas internas para evitar prácticas que el propio partido ha criticado históricamente.

Guerrero se ha convertido en un punto sensible, no solo por su relevancia política, sino por el antecedente reciente de la llegada de la hija de Salgado Macedonio al gobierno estatal, lo que ahora limita sus aspiraciones.

Aunque el senador asegura que respetará las reglas, su discurso deja ver una fractura interna y evidencia tensiones que podrían escalar rumbo a los próximos procesos electorales.