La comunidad de Pedro Escobedo, Querétaro está de luto. Este 20 de febrero se confirmó el fallecimiento de J. Asención Perrusquia Terrazas, adulto mayor conocido como “Chonito”, quien había resultado gravemente herido tras ser embestido por un toro que escapó de instalaciones particulares el pasado 7 de febrero.

El hecho ocurrió en la cabecera municipal, cuando el animal recorrió varias calles sin control, generando momentos de pánico entre vecinos y comerciantes. Aunque en un primer momento se informó que varias personas habían sido lesionadas, con el paso de los días se confirmó que una de las víctimas no logró sobrevivir a las heridas.

Así ocurrió el ataque del toro fuera de control en Pedro Escobedo

De acuerdo con reportes oficiales, el toro se fugó de un inmueble particular y avanzó por distintas vialidades hasta llegar a la zona de la Capilla de los Dolores, ubicada sobre la calle 16 de Septiembre, cerca de los semáforos del centro.

En ese punto fue donde “Chonito”, quien solía permanecer en el lugar al cuidado del recinto religioso, fue alcanzado y corneado. El impacto le provocó lesiones de gravedad que lo mantuvieron varios días en estado delicado.

Durante el incidente, al menos seis personas resultaron lesionadas. Tres fueron atendidas en el sitio por cuerpos de emergencia y una más tuvo que ser trasladada a un hospital para recibir atención especializada.

Elementos de Seguridad Pública y Protección Civil activaron protocolos para controlar la situación. Finalmente, el ejemplar fue neutralizado y se restableció el orden en la zona.

Confirman fallecimiento de adulto mayor embestido por toro en Querétaro tras varios días hospitalizado

Aunque inicialmente se informó que el propietario del toro asumiría los gastos médicos y daños materiales, la situación tomó un giro más doloroso con la confirmación del fallecimiento de J. Asención Perrusquia Terrazas.

La noticia ha causado consternación entre habitantes de Pedro Escobedo, quienes lo conocían como una persona tranquila y cercana a la comunidad.

El incidente, que en un principio se consideró bajo control tras la atención a lesionados y la reparación de daños, ahora suma una consecuencia fatal que ha generado indignación y exigencias de mayor vigilancia en la tenencia de animales de gran tamaño.

Tras los hechos, autoridades municipales informaron que el dueño del toro asumió la responsabilidad por los daños materiales, incluidos los ocasionados a unidades de Seguridad Pública y a un vehículo particular.

Sin embargo, con el fallecimiento de una de las víctimas, se abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si existen responsabilidades adicionales de carácter penal.